Un Grano de Arena en el Mar (segunda parte)

19.11.2013 22:36

 

...
 
Un par de meses más tarde, después de esta conversación, conocimos a Juan Claudio Pastén, aquel joven del programa de TV sobre los ovnis. Por esos días Claudio andaba en Iquique, pero la forma de conocerlo fue curiosa. Una mañana mi hermano me dice que lo acompañe a dejar un currículum (vitae) a lo que accedí. Nos fuimos al lugar, lo esperé en el auto y pronto apareció. Íbamos de regreso a casa y por un semáforo en rojo nos detuvimos justo frente a la casa de un amigo ufólogo, al parecer ambos pensamos lo mismo, ya que, nos miramos y pensamos en ir a ver a este amigo para ver qué de nuevo tenía, también lo pensamos porque una semana antes se había visto una nave grande que estuvo todo el día sobre la ciudad. Así fue que, cambiamos el rumbo, nos estacionamos y golpeamos a su puerta y él mismo nos atendió, nos hizo pasar y comenzó a mostrarnos una filmación de aquella nave, de lo cual no cabían dudas que era un objeto no terrestre. Luego, le preguntamos que qué le había parecido el programa “Ovni” en especial el de Juan Claudio, el de la experiencia en las montañas, en el Morado. Nos respondió que, para él había sido espectacular lo que le había pasado al joven, y seguido nos comentó que, sabía que el joven estaba en Iquique por esos días, pues buscaba un descanso porque lo llamaban demasiado. Le pedimos nos diera su número celular pero se mostró reacio, solo mencionó donde alojaba el chico. Nos fuimos algo desanimados pero, eso no nos impidió ubicarlo al fin. Dejamos un mensaje escrito en el lugar y nuestros números para que nos contactara. Al día siguiente nos llamó y nos invitó a ir a las oficinas salitreras que están en la pampa al interior de nuestra ciudad y así fue nuestro encuentro con Claudio.
       Tal como menciono en mi escrito anterior, estuvo con nosotros por tres meses, en los cuales, recibimos muchos mensajes de los contactos que tuvimos con los ángeles a través de Claudio. Escribiré algunos diálogos de estos mensajes para explicar ciertas cosas.
 El tiempo que siguió, comenté mucho con mi amigo sobre estos contactos a lo cual él me decía que cuidáramos lo que estábamos recibiendo y que no me sorprendiera que comenzaríamos a recibir a mucha gente en el hogar, que ahora se había convertido en un “Ashram” lo cual no comprendí muy bien en ese entonces. También dijo sentirse feliz de que estuviésemos en directas  “compañías celestiales” que mantuviéramos la armonía en el hogar, pues si no era así esto se podía perder. Lo otro que no se cansaba de repetirme era la palabra “Transmutación”, palabra que tampoco comprendí en el instante. En algún momento recuerdo que también me dijo que su trabajo con nosotros se había prácticamente cumplido. 
       Mi amigo partió el año 2001, solo meses después que conocimos a Claudio. Se fue en el sueño, de un paro al corazón, ahí recién asumí que su tarea había concluido con nosotros. Él, siempre mencionó que estaría solo un poco de tiempo más. Siempre me decía que le quedaba poco tiempo y que yo debía aprovecharlo y “sacarle el jugo” en preguntas, pues el conocimiento era lo único que podíamos dejar en este mundo a las generaciones que vienen. Partió días antes que mi padre falleciera. Pero, su recuerdo y sus palabras estarán siempre presentes en mi corazón, en mi familia y en estos escritos.
       El mes de diciembre también fue triste, a pesar de que, se nos había anunciado la partida de nuestro padre en los contactos con los ángeles, además que esto era nuevo para nosotros pero, teníamos que ser fuertes, él ya tenía preparada su nueva morada. Hay algo que no puedo dejar de mencionar y es que dos semanas antes de partir, mi padre me llamó desde su dormitorio, pues ya a esas alturas de la enfermedad estaba postrado en cama. Quería él contarme algo, y lo noté muy emocionado. Me dijo:
 
¡Hija... tengo que contarte algo que me pasó esta mañana temprano!
 
Dime papito... ¡Cuéntame! ¿Qué te pasó?
 
Esta mañana me pasó algo muy extraño. Estaba quedándome dormido luego de que tu mamá me dio desayuno y...  - oyendo mi voz buscaba hacia dónde dirigir sus palabras, ya que, por causa de la diabetes había perdido la visión- sentí que flotaba, me sentí más grande, como si fuera aire y pude ver luz, pude ver la pieza y la ventana... pero... fue una sensación extraña... Tan raro me sentí que... me dio miedo hija... y me acordé de ti, de lo que decías que te pasaba a veces... y pensé en que apenas llegaras te lo contaría para saber qué podía ser eso...
 
Lo observé y oí detenidamente y acariciando su cabecita le dije:
 
¡Papito... por la descripción que me das de lo que te pasó... creo que te has desdoblado jajaja! – sonreí al recordar que lo que tanto debatimos alguna vez le estaba pasando a él ahora. Él se sonrió y preguntó:
 
¿Así es hija? ¿Eso se siente?
 
¡Al menos... eso es lo que he sentido yo papá! – respondí convencida.
 
¡Oye! Pero... ¡Da susto sentirse volando! ¡A mi me dio julepe!  (Dicho que tenía mi padre cuando hablaba del temor)
 
¡Pero no debes temer papito pues... no estamos solos cuando ocurren estas cosas!
 
¿Por qué dices que no estamos solos? Yo no sé si había alguien conmigo... – comentó pensativo.
 
Lo que pasa... - respondí – es que, a veces, no vemos pero siempre hay un ángel guardián, un ser de luz o hasta seres hermanos de otros planos o planetas... 
 
¡Aah! Pero... es extraño como se siente... ¡Es como sí fueras aire!
 
¡Sí papá! – emocionada le pregunté – Papito... ¿Ahora me crees? ¿Ahora crees lo que te he contado todo este tiempo? ¿Te das cuenta que fuera del cuerpo físico no hay limitaciones? ¡¡Pudiste ver!!
 
¡Jjajaaj! ¡Sí hija ahora te creo!
 
Estaba realmente contento, pero muy sorprendido por lo vivido. Yo también, pero a la vez eso me anunciaba otra cosa, sentí que pronto él ya no estaría más con nosotros. Sí, él estaba percibiendo su propio proceso de desprendimiento de la carne por su enfermedad y por ello le estaba ocurriendo fácilmente el desdoblarse. Al día siguiente le volvió a ocurrir y me esperaba para comentarlo. 
 
¡Hija... me volvió a pasar eso! – dijo emocionado.
 
¡Que rico papá! Pero... Cuéntame... ¿Qué sentiste esta vez?
 
¡Oye... sentí que se me salían las piernas primero y quedaban flotando arriba, luego los brazos y el pecho pero... la cabeza no salía y eso me asustó, pues se siente raro eso... mi cuerpo todo flotando y mi cabeza pegada... ¡Me dio julepe! Me acordé de ti pero... pero me dio julepe y de repente entré al cuerpo y abrí los ojos, pero ya no podía ver nada!
 
Me hizo gracia la forma de relatar lo que le había ocurrido, con sus ojitos muy abiertos y con cara de susto al recordar cada detalle de su experiencia. Nuevamente le mostré encontrarme encantada con lo que estaba percibiendo, me emocioné bastante, por él, por nuestras conversaciones y por que era mi propio padre el que hoy recibía este regalito y me entendía por fin.       
Le expliqué también que, a veces, ocurre que nos comenzamos a salir por partes, primero las extremidades, luego el cuerpo y por último la cabeza, pero que no había que asustarse pues esto nos hacía entorpecer la salida, que solo había que esperar y dejarse llevar como las aves por el aire, así completábamos el proceso.
       Mi padre falleció el 22 de diciembre del 2001. Esto nos había sido anunciado por los ángeles un año antes, así es que, tuvimos todo un año para disfrutar de su compañía. Recuerdo que la noche en que partió, le oré a Dios pidiéndole me concediera el poder ver a mi padre, solo si era su voluntad. La respuesta no tardó. Según había leído alguna vez, que las personas al desencarnar estaban un poco de tiempo cercanas al que fuera su cuerpo en vida, unos dicen tres días, otros dos, no lo sé, pero bajo ese convencimiento me basé en esta petición. Es así que, la misma noche de la partida del papá, me fui a dormir casi de madrugada esperando la respuesta, pero mis ansias por lo esperado me traicionaron y no pude dormir, amaneció y me levanté.
       La noche siguiente hice lo mismo, pero esta vez mi cuerpo se durmió vencido por el cansancio y el sueño. Cuando mi cuerpo se durmió, sentí el desprendimiento de mi espíritu que quedó suspendido a un metro del techo. Me desplacé lentamente flotando por el dormitorio y como si se me abrieran otros sentidos me dirigí al dormitorio de mi hija, como que una parte de mí sabía donde ir y donde mirar y, ¡¡Síiii!! ahí estaba, era mi padre, parado levitando a unos cuantos centímetros del piso y sonriéndome me extiende los brazos, para mostrarme su cuerpo totalmente sano, me mostró estar bien y que podía caminar y ver. Yo solo quise volar a abrazarlo, pero la impresión y emoción me hicieron volver de un tirón al cuerpo, entré en este y esperé calmándome para poder salir otra vez. Fue divertido, pues me ocurrió esto cinco veces más, es decir, el entrar y salir del cuerpo. Entendí, que esto me pasaba porque aun estaba emocionada. Solo pude verlo una vez, pero fue suficiente para reafirmar mi creencia de que en esta nueva realidad para el espíritu no hay limitaciones. 
       En mi última entrada al cuerpo, abrí los ojos y tomé el cuaderno que guardo siempre bajo la almohada para tomar nota de cada detalle. Muy conmovida y feliz, volví a agradecer a Dios por lo concedido.                                     
 
 
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       Cuando comenzaron los contactos con los ángeles a través de Claudio, el día segundo después de conocerlo fue el tercer contacto que teníamos. En esta oportunidad preguntamos muchas cosas de las cuales no se tomó nota y tampoco se grabó, pero que están frescas aun en la memoria. Esa noche luego de que terminó el contacto nos fuimos a dormir. Me acosté muy inquieta, necesitaba que alguien me pellizcara para darme cuenta que esto no era un sueño y le oré a Dios pidiendo me ayudara a comprender qué era todo esto, por qué nos ocurría esto y ahora, se lo pedí con toda mi alma, con lágrimas en los ojos aun me fui quedando dormida, solo me dejé llevar. De pronto, siento que era mi cuerpo físico el que dormía, pero mi espíritu flotaba en plena conciencia y siento como me jalan de mi brazo derecho con firmeza. Percibí algo que no sentí como mano, más bien era como algodón muy suave, o más bien podría compararlo a la misma sensación que percibes cuando vas en un vehículo a gran velocidad y sacas tu mano sintiendo la fuerza del viento, esa suavidad, pero era algo que me abarcaba más que mi mano, hasta mi codo, muy suave a la vez que me invadía una energía tremenda y agradable, de felicidad que me hizo hormiguear completamente, era una sensación exquisita. En un instante, nos comenzamos a desplazar a gran velocidad, lo pude percibir en mis oídos como viento, como atravesando algo, no sé qué, pero siempre avanzando hacia arriba. Pero, en otro momento nos detuvimos y ahora sí tuve permitido ver. Flotando en el aire y siempre con mí brazo derecho en alto sostenido por ese ser inmenso que aun no podía ver, miro hacia abajo lo que me está mostrando y para mi gran sorpresa veo gentes que caminan con ropas como en tiempos de Jesucristo, estas personas entran y salen de una construcción tremenda cavada y esculpida en la roca misma, rocas color rosa marmolado. Ahí, fue que oí por primera vez la voz del ser que me llevaba y me dice:
 
“¡Vosotros ya habéis florecido! ¡Debéis dar frutos ahora!” - su voz era fuerte y clara. Y me habla con mucha autoridad.
 
De ahí, no alcanzo aun a reaccionar de aquello y me jala nuevamente en otra dirección a gran velocidad, pero esta vez percibo moléculas más densas que atraviesan mi espíritu, pues el hormigueo es más fuerte e intenso. Hasta que nos detuvimos a una cierta profundidad de la Tierra ¿? Y me hace mirar otra vez y… 
 
¡La ciudad bajo la tierra que tanto quería conocer!- lo supe y sentí de inmediato.
 
 Y aquí debo incluir lo que al respecto más tarde nos informaran sobre este tema los ángeles:
 
“Grandes ciudades bajo vosotros que en el final de los tiempos volarán. Grandes tierras se quebrarán, pena dolor y llanto, que pena la mujer en cinta, el dolor de su hijo.”  
“Grandes ciudades bajo vuestro mundo, 7 puertas dimensionales. Vosotros vivís cerca de una, 700 kilómetros en redonda, 400 codos sobre vuestras cabezas.”
 
Ahí estaba frente a mis ojos que casi se me salen. Este lugar está todo iluminado, pero no veo de dónde sale la luz, no hay focos, no hay nada que emita luz, pero todo está claro. El lugar era como un gran galpón de antesala construido en la misma roca y recubierto no sé de qué material, pero pude percibir que solo estaba viendo una pequeña parte de este lugar, porque veo que pasa una persona, era un hombre. Este nos miró y sonrió, siguiendo su camino hacia otro pasillo y se perdió de nuestra vista. Me causó más sorpresa aun el que ese hombre nos viera y muy tranquilo siguiera su camino, pues sentí con esto como que estaba acostumbrado a estas visitas. En un segundo volvimos a salir y en otro segundo estoy sobre mi dormitorio en donde me vuelve a hablar y me da un mensaje muy personal, que por razones obvias no escribiré.
       Cuando ingresé a mi cuerpo físico, aun podía percibir muy clara la vibración de la esencia del ángel, pues me siguió el hormigueo agradable por horas. No hice más que agradecer a Dios por este regalo y mi sonrisa era de oreja a oreja, toda mi preocupación se había esfumado. Me costó mucho entrar en el sueño pues, una y otra vez repasaba las imágenes mostradas. Por fin obtenía más respuestas e iba uniendo piezas de un gran rompecabezas. Esto fue sencillamente maravilloso. Posteriormente investigué en enciclopedias para encontrar el primer lugar que me había mostrado el ángel y lo hallé, el lugar era Petra, sí, la famosa Petra de Jordania, lugar en que viviera el pueblo de los Nabateos además de otros. Esto era maravilloso, me estaban mostrando vidas pasadas. Así me orientaban a escudriñar en el pasado para comprender mi presente. Por supuesto que lo seguí haciendo.  
 

 

Foto: 1

Ciudad cavada en la roca llamada Petra. Se ubica en Jordania.

 

 

Foto: 2

Petra, Jordania.

 
 

...

       En los días que siguieron hubo más contactos, en varios de ellos se nos anuncia algo que no lográbamos entender del todo. En uno de estos, el ángel le habla a mi hermano menor, cuando este le está comenzando a contar sobre la experiencia de las luces que habíamos visto en Pampa Perdiz, no alcanza a terminar su pregunta y el ángel le responde:                             
                                          
 R: Nosotros vimos unas luces...  
 
Angel: “Osiris Set Sirio Ra... Maestros grandes habéis visto... ¿Por qué no los habéis seguido llamando?”
 
R: Es que me alejé un poco de hacer estas cosas...
 
A: Hijo... os conozco... es bueno pensarlo de tu boca... 12 en 20 más 12... Mostradme vuestra mano... debéis saber, que es porque está abierta y no es así si la empuñáis... 12 en 20 veréis grandes cosas no os asustéis y veréis grandes cosas… 
 
Claro que pude comprender a qué se refería con aquello de “no asustarse”, si ya me había pasado algo parecido en aquel viaje al interior  de la ciudad junto a mi hermano menor. Por esto “ellos” lo mencionaban.
  
Quiero ahondar en este tema por lo especial del anuncio hecho por el ángel, pues estos números los habían dado en un contacto anterior que transcribo a continuación. Con mi hermano, esa misma tarde habíamos comentado sobre esto, deduciendo que podía ser una fecha de algo que ocurriría y nos pusimos de acuerdo ambos de que si se presentaba la oportunidad de otro contacto haríamos preguntas para confirmar lo que pensábamos. Todo esto lo deducíamos por conversaciones que habíamos tenido tiempo antes con nuestro amigo Luís, él nos había hablado de esa ciudad bajo la tierra. Lo que sacamos en conclusión aquella tarde era que los ángeles nos estaban haciendo una invitación para encontrarnos en cierto lugar al interior de nuestra ciudad, y que esos números eran una fecha que había que descifrar. Con este pensamiento las preguntas que siguieron en este contacto serían para confirmar y esto es lo que nos indicaron:
 
R: ¿No todos están preparados para ver?
 
Á: “No hijo... no todos están preparados para ver... Jesús dio su vida por vosotros... EL IMPERIO CATÓLICO OCULTA GRANDES VERDADES  PARA TODA LA HUMANIDAD... será informando por su propio líder... todo ojo le verá... más... despreciado de la boca de nuestro Señor es... 
El aceite no puede estar con el agua... la oliva y su fruto precioso es...
Veréis 12 en 20 más 12... No os asustéis... que vuestro corazón esté con vuestras mentes...”   
 
R: ¿Diciembre es 12?
 
Á: ¡Ves que entendéis! ¿Os guiáis por mes? Hijo... no hay tiempo vos manejáis el tiempo...
 
Luego de recibir esta respuesta, nos miramos con mi hermano y sonreímos, pues sentimos que algo se nos estaba confirmando sutilmente. Más adelante en este mismo contacto, mientras el ángel se dirige a otra persona vuelve a anunciar algo al respecto y seguido de este anuncio, le pregunto algo más para despejar dudas.
 
Á:”Podéis preguntar como tu mujer ha preguntado... porque a pesar de tus dudas aun así a todos os digo que debéis enfrentar al mundo con dudas en tu corazón... no os presentéis como cordero a este mundo porque pereceréis... sed guerreros de Dios... pero no sustentéis la maldad de quienes os rodean... Vuestra fe debe crecer más aun... Os diré... ¡12 en 20 y 7 veréis!”
 
P: ¿Mi corazón está bien para ir  a la altura?
 
Á: “120 pulsaciones en 60 variando de una a una... bien para tu ciencia... ¡Que hermoso es... la miel brota! Así debéis ser vosotros.... Purificad esta enseñanza y repartid la enseñanza...”
 
Con esta respuesta nos dimos por confirmados, pues aquí el ángel me sitúa en el lugar en altura que ya conocía y en el cual años atrás había sufrido un pequeño problema al corazón, pero nada grave. Solo quería saber que esta vez cuando fuera estaría bien.
En este mismo contacto fue que le pregunté al ángel sobre la transmutación y en otro sobre el significado de “ashram” y sobre lo que me ocurrió en Antofagasta la noche que recibí la visita de aquellos dos seres. 
        
P: ¿Qué es la transmutación?
 
A: “Tu boca habla grandes palabras... ¿Podéis pensar como el aire siendo vuestra carne desechada? Más allá de tus nueve viajes hay otro mundo... podréis representar parte de ello... podéis desplazar la energía a vuestro antojo... pensad y lograréis lo que pensáis...”
 
P: Tuve una visita una noche en mi dormitorio cuando estaba en Antofagasta...
 
Á: “Visitantes... forkam... urkam... -  habla korania- podréis comprender muchas cosas hija... come la miel de a poco”
 
P: ¿Qué es un ashram?
 
Á: “Hija... ¿Acaso no habéis entendido? ¿Qué es para vos en vuestro corazón? Caminos... puertas... salidas... Hija... todas estas son tu respuestas en un solo punto energético”
 
Para mi quedaba claro que nuestro hogar se había convertido en un “ashram”, como llaman en oriente, un lugar limpio de contacto con seres enviados de Dios. Los llamados ángeles, o mensajeros. Cosa que llegó a ser oído por algún medio de comunicación en más de una ocasión, lo cual provocó la visita de un canal de TV a nuestro hogar para realizar un reportaje al respecto. Comenzaba a comprender mejor a mi amigo el profesor Luís y toda aquella preparación e instrucción que nos brindó.
    
Otro contacto, en días posteriores nos deja aun más claro lo que ya entendíamos como fecha para encontrarnos con los ángeles.
 
P: Nos puede repetir... ¿Cuándo es que vamos a ver siete?
 
Á: “Vos no habéis escuchados estas cosas... – refiriéndose a que no había estado presente en el contacto en que dieran esta fecha y aun así tenía esta información.
 
R: No
 
Á: “Más las sabéis... ¿Es acaso así como se entrega la palabra del Hijo del Hombre?  – Este fue un claro tirón de orejas para nosotros por no haber dominado la lengua en esta secreta invitación y ahora todos querían ir a ese posible encuentro - Os diré que veréis 7... en 12 en 20 para grandes conocimientos”
 
P: ¿Esto solo lo verán todos aquellos que crean y tengan fe?
 
Á: “Dios entrega el mensaje a cada cual que entregue su vibración... mantened abiertas las puertas... no sea que Él golpee y no se abran... “Como ladrón en la noche” No sea que os pille durmiendo... No fallezcáis hijos... manteneos firmes”
 
Qué más claro podía estar ya, lo lamentable es que no todos lo entendían así y por esto hubo disensiones. Unos decían que no era necesario ir a ninguna parte para ver, pues ocurriría en cualquier lugar, otros nos manteníamos firmes en la convicción de que debíamos ir a aquel lugar. Así fue que, a pesar de no haber acuerdo entre todos se organizó una salida para la noche del 19 de diciembre y partimos junto a nuestro amigo Claudio hacia las montañas, hacia ese lugar desconocido hasta ese entonces para nosotros. Viajamos de noche con dirección a un pueblito que por razones obvias no nombraré, para que no se transforme en lugar de adoración como “ellos” nos advirtieron alguna vez. 
Como antes escribí, esta fecha 12 en 20, tuvo en dos ocasiones una cifra más, en que anunciaron 12 en 20 más 12, este “más 12” no lo entendíamos, pero no tardaríamos en comprender, pues estaba íntimamente relacionada con la partida de nuestro padre, eran los 12 meses más, sí, un año más de vida, que se le habían concedido desde el cielo a mi padre, los cuales se cumplieron al pie de la letra. 
Cuando íbamos en viaje, casi por llegar ya al lugar de destino recibimos otra confirmación y esta fue que, mientras se iba en el vehículo, nuestro amigo Claudio por unos minutos dejó de hablar y cerró sus ojos, en ese instante mi hermano le habla, llamándolo por su nombre, pero este no respondía. Como notamos que ya no era Claudio y estaban los ángeles en él, mi hermano le dice: ¿Irenko? Ahí sí lo miró, y como mi hermano le sonrió el ángel le correspondió con un mismo gesto. Seguido de esto mira hacia el cielo pero con sus ojos cerrados, en dirección a las Pléyades, que por eso días de diciembre estaban en lo alto del cielo. Siguió así por varios minutos hasta que abrió los ojos y regresó Claudio sin recordar nada, así es que se lo contamos. 
Para mí eso fue un “Van bien, sigan”
Al rato llegamos a una gran quebrada en donde el camino comenzaba a bajar, seguimos por este camino de tierra, pero no había ningún letrero que indicara dónde estaba el poblado. Decidimos seguir bajando, en un instante vimos que el camino se bifurcaba, y optamos por el que seguía en bajada hasta que llegamos al centro de la quebrada. Nos detuvimos y bajamos, recuerdo que Claudio insistió tres veces que nos quedáramos allí a pasar la noche, ya que, no se veían luces de pueblo alguno, solo los resplandores que provenían de las mineras cercanas. De las siete personas que habíamos, solo tres estaban de acuerdo en quedarse, otros querían regresar hasta la bifurcación y tomar el camino del alto para seguir buscando y lamentablemente se tomó esa opción. Comenzó la subida, hasta que llegamos a la bifurcación y tomamos otro sendero de tierra por donde fuimos a parar a la cima de un cerro en donde el sendero concluía y se cubría de la llamada “chusca” que es un polvo tan fino como talco y que al caminar en él se hunden los pies, peor aun el vehículo. Y, para colmo el vehículo se detuvo, sencillamente no funcionó más, y fue por una falla de batería. Ahí estábamos, a la deriva, botados en plena pre-cordillera de Los Andes, en la cima de un cerro, con una “pana” de batería, sin conocer el lugar exacto en dónde nos encontrábamos y en plena oscuridad. Bajamos del vehículo a explorar el lugar y nos dimos cuenta que, hacia el norte, hacia el sur y hacia el oeste limitábamos con pequeñas pero profundas quebradas. A pesar de todo, nuestro ánimo no decayó y comenzamos a tratar de hacer funcionar el auto, fue divertido y nos reímos harto en cada intento, pues pensamos en que con fe lo lograríamos, el más entusiasta en esto fue el Claudio, pero nos dimos cuenta que... ¡nos faltaba mucha fe!. Luego, decidimos que no había otra alternativa que pasar la noche allí. 
En un momento, Claudio se fue junto a un amigo a conocer la quebrada, al rato  después, llega el amigo y nos dice algo alarmado, que no sabe dónde se metió Claudio, que se le ha perdido; nos contó que iba a unos pasos de distancia tras él y que cuando comenzó a bajar por la quebrada lo invitó a él también pero que por lo resbaloso del lugar no lo quiso seguir y que lo llamó varias veces, pero al parecer ya no era solo Claudio. Algunos decidieron separarse e ir a buscarlo. Cuando regresaron de la búsqueda nos contaron que habían hallado unas huellas marcadas en la tierra, eran pasos que llegaban hasta cierto lugar y se detenían allí como dando vueltas en círculo, pero en el mismo lugar. Estábamos perplejos, no sabíamos dónde estaba, lo llamamos varias veces, pero nada. Decidimos esperar luego de concluir que donde estuviese estaría muy bien acompañado. 
Pasó como una hora aproximadamente. En ese lapso de tiempo miramos el cielo algunos y mi hermano menor se acostó dentro del vehículo. Hasta que alguien del grupo divisó a Claudio en la oscuridad, venía caminando y en dirección a la carpa que habíamos armado; le hablábamos pero no respondía e iba con los ojos cerrados. Entró en la carpa y se tendió boca abajo en ella, nos metimos todos rodeándolo para ver si nos hablaba algo ahora. Uno de mis hermanos le dice:
 
E: Claudio... ¿Dónde estabas?
 
C: ¡Fui abajo..! – se notaba claramente sorprendido de haber visto algo que lo impactó. Y seguía medio dormido como en transe.
 
E: ¿Dónde fuiste?
 
C: ¡Estuve en la ciudad... debajo de la tierra!
 
E: ¿Estuviste en la ciudad? – se nos abrieron como huevos fritos los ojos del asombro – Y... ¿Cómo entraste?
 
C: ¡La tierra se abre en todos lados!
 
Hasta este punto habla Claudio, pero cuando quisimos indagar más sobre la entrada a esa ciudad, entra  la vos del ángel:
 
Á: ¿Por qué os habéis movido del primer punto? – se refiere al lugar en que Claudio nos propuso acampar.
 
Nadie respondió, pero alguien le preguntó intuyendo que era Irenko:
 
P: Irenko ¿A dónde iba Claudio? ¿Por qué se fue caminando solo?
 
Irenko: “Vosotros también debéis buscar el camino”
 
R: Se nos quedó en pana el vehículo... – dijo, algo en tono de lamento.
 
Irenko: “Vuestro carro... artefactos hechos por la mano del hombre... campos magnéticos... vos y vuestra hermana habéis sido instruidos sobre estos lugares... ¡En el nombre del Señor podéis hacer grandes cosas!”- nos anima a realizar por fe la reparación del auto.
 
...
Luego nuestro amigo despierta y le tuvimos que contar lo dicho por el ángel, a lo que nuevamente nos anima a revisar el vehículo y orar con fe para reparar este, pero nuestra fe no fue suficiente. Optamos por cantar, mirando el cielo y lo hicimos en forma muy alegre e incluso entonando melodías que nos enseñaran de pequeños.
Al rato después, nos fuimos a dormir. Nos acostamos todos en la pequeña carpa y comenzamos un juego entretenido antes de dormir que se le ocurrió a Claudio, este consistía en que alguien guiara con la voz, para llevarnos al sueño y así desdoblarnos en grupo jaajaj fue divertido, me tocó hacerlo y no tenía idea de cómo o qué decir para lograr la relajación en mis compañeros, solo sabía hacerlo para mí y me daba resultados.
Está bien, lo haré – pensé. Comencé a hablar y hablar tratando de transmitir oralmente lo que antes hice mentalmente, estaba tan concentrada en aquello que de pronto los ronquidos de todos me sobresaltaron y me causó gracia, pues me encontré sola despierta.
Pronto cerré otra vez mis ojos y me dormí, al hacerlo siento el desprendimiento de mi espíritu y quedé suspendida dentro de la carpa, pero lo que me causó sorpresa fue, el ver que la carpa se hacía translúcida y podía ver el cielo muy claramente como a través de un vidrio, solo notaba las costuras de esta, por esto supe que estaba dentro flotando, otra vez el asombro me hizo volver al cuerpo. Pero fue maravilloso esto.
Al día siguiente, nos levantamos temprano, comimos algo y otra vez Claudio intentó arreglar el auto pero nada. Más tarde, llamamos por celular y pedimos ayuda a carabineros, no tardaron en llegar.
Nos cargaron la batería y nos encaminaron al poblado de donde venían, ahí fue que divisamos que a muy corta distancia se encontraba el otro pueblo, el que buscábamos. Pero, como no todos estaban todavía de buen ánimo por lo ocurrido se decidió regresar a nuestra ciudad. No puedo dejar de comentar que, los carabineros al ver dónde habíamos quedado botados nos preguntaron que en qué andábamos por esos lugares, a lo que les respondimos la verdad, además uno de ellos reconoció haber visto a nuestro amigo Claudio en la TV.
Además, nos preguntaron si habíamos visto algo raro en el cielo, pues ellos esa misma noche sí habían visto tres luces y justamente como en dirección al lugar donde estábamos. Nos sorprendió esto, pero no habíamos visto nada y en parte por esto algunos estaban algo molestos.
Al llegar a casa, hablamos con Claudio de que queríamos ver si existía la posibilidad de un nuevo contacto para hablar con los ángeles y saber qué fue lo que realmente ocurrió en las montañas. Y esto fue lo que descubrimos: 
 
P: ¿Qué pasó cuando estuvimos en ese lugar?
 
Á: “Habéis permanecido más no habéis estado... jamás os hemos dejado solos... ningún lugar es indicado... más os hemos cuidado... fuisteis porque os propusisteis... al que golpee se le abrirá la puerta”
 
P: ¿Qué nombre tiene la ciudad de abajo?
 
Á: “Hijitos... a muchos se les ha entregado este nombre y se ha prestado para adoración... No flaqueéis por no haberos dado cuenta de nuestra presencia... 20 en 12 terreno (nombre del pueblo) 7 os estaban esperando... más yo he estado con vosotros... Hijos... no lamentéis vuestros errores debéis repararlos... otro lugar y morada tiene nuestro Señor... Vuestro hermano y vuestra hermana estuvieron acá... más esta energía puede hacer bien para vosotros... debéis asimilar más... La semilla por su brote es conocida... no sabéis distinguir entre la mostaza y el jaspe... Vosotros habéis escudriñado lo que se ha dicho... Debéis eliminar vuestras impurezas... –más adelante nos dice- Hija.. vos y vuestro hermano habéis sido instruidos y recordaréis a su debido tiempo frecuencias... Hijos... ¿Por qué no os dais cuenta? Vosotros sois luz en el firmamento... sois energía de la más pura energía...
Vuestro hermano llamó... llamó y gritó a nuestro oído – jajaja se refiere a que Claudio y Rodrigo gritaban llamando a Irenko e Ivio –Vos dijisteis que no necesitabais de pruebas... ¿Él qué esperaba entonces? – le habla a mi hermano menor que era el más molesto por todo lo ocurrido.
 
Á: “Hijo... no flaqueéis por eso... no hagáis confusión en tu mente... difícilmente comprenderíais de estas cosas... Grandes misterios hay en el Reino del Señor... pequeños son... son grandes para vosotros... Vosotros y vuestra obediencia... entenderéis por qué se hacen estas cosas - continúa hablando a mi hermano menor – Mirasteis 114 veces el cielo... disteis 221 pasos... Hijo... jamás os dejaremos solos... no se presenten en discordia en vuestra mente... debéis asimilar en vuestra mente... Por cada 1000 respuestas y preguntas... por cada pregunta y respuesta 100...
Jamás podríais haber visto sobre él... estabais sobre nosotros... ¿Qué más esperabais si vos si vos disfrutasteis de estas cosas?
¿Acaso empujamos vuestro carro para ir?
Ni caballo... ni animal alguno... solamente vuestro deseo... estas cosas son vistas por nuestro Señor...
No faltará el día en que digáis... vosotros entrasteis en nuestro Reino en voluntad... ¿Por qué no recordáis?
Pero podéis entrar acá vosotros...
¿Ahora me daréis prueba de vuestra existencia?
Os dais cuenta que pedís a nosotros... Pedid al Gran Señor del cielo vuestras cosas...
Más debéis creer que estáis con ellos siempre...
¿Vos qué entendéis de estas cosas?”
 
R: El espíritu entiende...
 
Á: “Recordáis porque os dais cuenta cuando lo hacéis... vos golpeáis y os dormís...”
 
R: ¡Estuvimos casi toda la noche despiertos!
 
R: Pero... ¡Eso fue casi al amanecer! ¡Yo no me dormí!
 
Á: “Os habéis dormido”
 
Á: “Hijo... qué te pasó a ti cuando te tendí mi mano?
 
R: Yo no sentí nada- sigue respondiendo tercamente.
 
Á: “Os habéis dormido... Vos estabais en vuestro carro... con tus piernas cruzadas y vuestro brazo izquierdo sobre vuestro pecho y te habéis dormido... más me preguntáis... Os dais cuenta que vuestra fe debe pasar de físico a espiritual... No flaqueéis”
 
P: Unas personas vieron unas luces, 3 luces en forma de triángulo en dirección a nosotros...
 
Á: “No os admiréis de todo lo que veis en los cielos... encomendaos a Dios ante estas cosas... otras conciencias requieren vuestra energía... más os hemos cuidado”
 
Con este nuevo contacto, se nos aclararon las cosas, pero eso no concluyó ahí, tres años más tarde y producto de una regresión que se le hizo a Claudio, descubriríamos más sorpresas de este viaje.
 
En el período en que Claudio estuvo con nosotros en Iquique, lo llamaron de otro canal de televisión del país, ofreciéndole hacer un reportaje sobre su experiencia en las montañas y si él aceptaba debía viajar en esa misma semana.
Nuestro amigo decidió ir y nos dijo que volvería a Iquique luego de la entrevista. Tiempo después, por medio de él mismo, pudimos tener en nuestras manos la cinta del reportaje que le hicieron, de lo cual en TV solo habían pasado unos minutos y con cortes además. Una de las tantas grabaciones hechas a Claudio por los medios de comunicación que hasta el día de hoy conservamos.
Por lo trascendente de su contenido, es que la transcribo a continuación, para que no se pierda en el tiempo. En esta cinta, se encuentran registrados datos de la infancia de Claudio y de cómo comenzara para él toda esta vivencia. Lo increíble para nosotros fue, el descubrir cuatro años después (2005) que esta historia no comenzaba solo con Claudio en el año 1997 en que se registró su viaje al espacio, sino hace más de treinta años atrás con unos ex sacerdotes, sí, ex sacerdotes que habían colgado su sotana, por descubrir y comprobar ante sus ojos las vergüenzas de los que decían llamarse “representantes de Dios en la Tierra”
Por supuesto, todo comenzaba a tener más sentido. Comencé a entrelazar los relatos de mi amigo el profesor sobre este especial tema, los ex sacerdotes que habían llegado al país y que él mismo había conocido en el norte del país. Recuerdo cuando me relató esa historia y de cómo conociera a uno de ellos, al cual él llamaba “ex sacerdote revolucionario” sin dejar de esbozar una sonrisa. Cuantas aventuras había vivido con este singular ex sacerdote, quien los llevaba a la pampa siendo mi amigo en aquel entonces un joven boy scout, con la intención de enseñarles a descubrir la naturaleza explorándola y experimentando directamente en ella. Siempre me lo había mencionado como un especial hombre que había decidido colgar la sotana, porque ya no deseaba pertenecer a aquella religión de la cual había descubierto tantas aberraciones y mentiras.                                                                           
Pero, sin más preámbulo transcribo a continuación aquella entrevista hecha por Chilevisión a nuestro amigo Claudio en manos de un conocido neuropsiquiatra de nuestro país y un terapeuta que lo acompañó en esta sesión.
 
Santiago, enero de 2001.
 
Claudio se encuentra en una camilla en la consulta del himno-terapeuta. Lo preparan para hacer una regresión hipnótica y así llevarlo hacia atrás en el tiempo para investigar qué es lo que realmente le ocurrió aquella noche de mayo del año 1997 en la laguna Morales, al interior de San José de Maipo.
Comienza a retroceder en el tiempo hacia la infancia de Claudio.
 
Himno-terapeuta: ¿Qué sientes?
 
Claudio: Sentir... ¿Sentir dónde?
 
H: ¿Qué estás sintiendo en tu ser... en tu persona? ¿Estás sintiendo angustia... dolor? ¿Estás tranquilo en tu alma?
 
C: ¡Sí!
 
H: ¿Estás sereno?
 
C: ¡Sí!
 
H: Ya... ya... Desde ahora vamos a ir retrocediendo en el tiempo... Desde ahora... 1... 2... 3... Desde ahora nos vamos hacia atrás, hacia tu infancia... hacia atrás... eso... eso... Vamos a revivir momentos de tu infancia... Podrás hablar...
 
C: ¡Sí!
m
H: Sí... ¿Qué estás viendo?
 
C: A mi papá – ahora comienza gesticular y hablar como niño pequeño.
 
H: Irán fluyendo las imágenes de tu infancia... ¿Cómo eras? Tu forma de ser... ¿Cuéntame cómo te llevabas con tu papá?
 
C: ¡Mi papá! ¡Vamos subiendo!
 
H: ¿Hacia dónde vas?
 
C: ¡A la montaña!
 
H: ¿Qué edad tienes?
 
C: Cuatro...
 
H: Cuatro... eres bien pequeño... ¿Van los dos solos?
 
C: No...
 
H: ¿Quién más va?
 
C: Mi abuela... mi tía... padre Luta (¿? no se entiende) padre xxxxxx padre xxxxx 
 
H: ¿Y ellos son sacerdotes?
 
C: Sí...
 
H: Ya... ¿Es un paseo por la iglesia el que están haciendo?
 
C: No...
 
H: Ya... ¿Tú disfrutas del paseo?
 
C: Sí...
 
H: ¿Te gusta ir con ellos?
 
C: Sí...
 
H: Sí... Cuéntame... ¿Cómo te llevas con tu papá? ¿Lo quieres mucho?
 
C: Sí... Bien...
 
H: ¿El siempre te lleva a las montañas?
 
C: A veces...
 
H: Ya... correcto... Seguimos avanzando unos años más... Tienes cuatro años... Vamos a ir a cuando tienes diez años...
 
C: ¡Están las luces! – interrumpe de pronto volteando levemente su rostro como observando a la distancia lo que menciona. Pero, el himno-terapeuta no indaga más sobre el tema.
 
H: No importa... tú absórbete en la conducción... ¡Vamos a los diez años ahora... 1... 2... 3... ¡Vamos a los diez años! ¡Eso! Te podrás ver cuando tienes diez años... ¿Te puedes ver?
 
C: ¡Ahá! – asiente muy sereno.
 
H: ¿Cómo eres a los diez años?
 
C: Estoy en la escuela... – cambia nuevamente la voz pero siempre con tono y gestos de niño.
 
H: Estás en la escuela...
 
C: ¡Ahá!
 
H: ¿Cómo estás vestido?
 
C: De escuela...
 
H: ¿Es tu uniforme? Descríbelo...
 
C: Café...
 
H: Ya...
 
C: Pantalón plomo... – se mira el cuerpo levemente.
 
H: Ya... correcto... eso... sigue observando en el colegio... ¿Cómo te llevas con tus compañeros?
 
C: Bien...
 
H: Bien... ¿Te tienen estima? ¿Cómo eres tú? ¿Juegas con ellos? ¿Cómo son tus conductas? ¿Eres retraído? Obsérvate... ¿Qué cosas te molestan del colegio?
 
C: Está sucio...
 
H: Sucio... ya... ya... ¿Es un colegio pobre?
 
C: Sí...
 
H: Ya... ¿Te gustaba ir al colegio?
 
C: Sí... 
 
H: Sí... ¿Te gustaba ir a aprender? O... ¿Te gustaba ir a jugar?
 
C: Aprender...
 
H: A aprender... ya...
 
C: No juego mucho...
 
H: No juegas mucho... ¿Por qué?
 
C: Me gusta aprender...
 
H: Ya... te gusta aprender... ya... ¿Eras buen alumno?
 
C: Sí...
 
H: ¿Sí? Ya... ahora te vas a transportar en esos mismos diez años a cuando estás en tu casa... Nos vamos del colegio a tu casa... Quiero que me cuentes tu relación con tu familia... Nos vamos hacia allá... hacia tu casa... Cuéntame... ¿Qué estás viendo en tu casa?
 
C: Unos dibujos...
 
H: ¿Dibujos? ¿De quién son estos dibujos?
 
C: Míos...
 
H: Tuyos... ¿Te gusta dibujar a ti?
 
C: ¡Ahá!
 
H: Ya... ¿Y está tu madre?
 
C: Sí...
 
H: Sí... ¿Y tienes más hermanos?
 
C: Sí... 
 
H: ¿Cuántos más?
 
C: Uno...
 
H: Uno... ¿Menor o mayor que tú?
 
C: No... Más chiquitito...
 
H: Cuéntame... ¿Cómo te llevas con tu mamá?
 
C: Bien...
 
H: ¿No tienes nada que rechaces de ella?
 
C: No...
 
H: ¿Tienes buena relación con ella?
 
C: Sí...
 
H: Sí... correcto... ¿Qué opinas en ese tiempo? ¿Qué buscas en tu vida como niño? ¿Qué te gustaría ser en ese tiempo? Céntrate en tus ideales... ¿Te gustaría ser una persona importante? ¿Un buen profesional? ¿Qué te gustaría ser? ¿Cuáles son tus ideales? Observa... estás ahí...
 
C: No sé...
 
H: No sabes... ¿Todavía no sabes?
 
C: ¡Aviador!
 
H: Aviador... ya... ¿Eso te atrae?
 
C: Ahá... ¡Deportista!
 
H: Deportista... ya bien... Claudio desde los diez años... nos vamos a ir más adelante... hacia los dieciocho años... a los dieciocho años... nos vamos a los dieciocho años... Afloran imágenes... recuerdos vívidos... plenos... empieza a contarme... ¿Qué estás viendo?
 
C: Trabajo... – su voz esta vez es de adulto.
 
H: Estás trabajando... ¿En qué trabajas?
 
C: En Chilectra...
 
H: Ya... ¿Estudias y trabajas? O... ¿Solo trabajas?
 
C: Siempre estudio...
 
H: Ya...
 
C: Y ahora trabajo...
 
H: Ya... y ahora trabajas... ya...
 
C: Para mi casa...
 
H: ¿Para tu qué? ¿Para tu casa?
 
C: Mi casa...
 
H: Sigue observando... tus problemas... anda observando todo con relación a tu persona... ¿Qué cosas te angustian? ¿Cuáles son tus complicaciones a esa edad?
 
C: No...
 
H: ¿No tienes muchas complicaciones?
 
C: No...
 
H: Ya... ¿Te sientes bien con la vida? ¿Contigo mismo?
 
C: Sí...
 
C: La gente es mala... – dice en tono de queja.
 
H: ¿Crees que la gente es mala? Ya... ¿Eso te complica?
 
C: No... Pero la gente es mala...
 
H: La gente es mala... Eso lo percibes tú directamente... ya... ya... ¿A ti te gustaría cambiar a esas personas?
 
C: No se puede...
 
H: No se puede... ¿No te interesa cambiarlos tampoco a esa edad?
 
C: Sí... ¡No se puede! 
 
H: No se puede... muy bien... muy bien... ¿Estás pololeando a los dieciocho años? O ¿Estás enamorado?
 
C: Sí...
 
H: ¿Tienes polola?
 
C: Sí...
 
H: Sí... ¿Cómo te llevas con ella? ¿La quieres mucho?
 
C: Bien... sí...
 
H: Está todo bien a los dieciocho años... Ninguna angustia a los dieciocho años... ¿Nada que te complique? ¿Nada relevante?
 
C: Nada...
 
H: Tu relación con tu familia... ¿Está bien la relación con tu familia?
 
C: Peleo con mi hermano...
 
H: ¿Peleas con tu hermano?
 
C: Eeh...
 
H: ¿Pero nada grave?
 
C: No...
 
H: Ya... bien... bien... Te quedas a los dieciocho... Seguirás filtrando la información a los dieciocho años... Bien... ahora... cristaliza allí... se detienen las imágenes y vuelves a la conciencia... aquí en la habitación estando en un profundo estado de transe... Sin límites de tiempo... nos vamos desde ahora a la causa real... desde el momento en que se creó el lazo con estas entidades... desde ahora nos vamos... 1... 2... 3...  nos vamos en el tiempo... eso... seguimos en el tiempo... la luz nos lleva... eso... es un rayo de luz que nos lleva a la causa real por la cual tú quedaste con canales abiertos hacia determinada entidad... eso... nos vamos hacia allá... eso... a la causa real... en el tiempo... sin límite de tiempo... sin límite de tiempo... eso... ¿Qué estás viendo? ¡Puedes hablar! ¿Qué estás viendo? ¡Puedes hablar! Esoo...
 
Aquí Claudio comienza a hablar en otra lengua y muy fluida.
 
C: Baranindi a bara... isisiniabarasteba... Set... Num...
 
H: Traduce Claudio...
 
C: Alef....
 
H: Traduce... tú puedes ahora... desde ahora...
 
C: Set... Let... Nem... stora.... coroa....
 
H: No entendemos nada... no sacas nada con hablar...
 
C: Urkam...
 
H: ¿Qué pasa?
 
C: Habacuc...- menciona varios nombres que se hallan en la Biblia. Responde un ángel de nombre Ivio y el himno-terapeuta le habla. Pero, la cinta en esta parte tiene un claro corte, falta una parte.
 
H: Ivio... ¿Qué nos estabas diciendo? Cuéntanos...
 
I: Porque debéis convenceros de estas cosas....
 
H: Ya... – se notan profundamente sorprendidos y pensativos ambos hipno-terapeuta.
 
I: ¿No es acaso vuestra fe el camino? Habéis oído de boca de él todas estas cosas y no le habéis creído – se lo dice por Claudio.
¡Bendito aquel que por estas cosas es rechazado!
Estáis en el mundo... pero no sois del mundo...
Formuláis preguntas... más vuestra boca no habla – leen su pensar- Muchos como vos han entrado a este camino... podréis completar vuestras pisadas... No flaqueéis ante estas cosas... 
¡El Rey de reyes... Señor de señores… anunció que los días serán acortados... – a continuación menciona estas palabras o nombres – Ajenjo...
El gran imperio que vosotros habéis designado por religión oculta la verdad que buscáis... No es a nosotros a quien debes referir tus palabras... sé lo que buscáis y os responderé esa pregunta como vuestro hermano... os he dicho... nosotros no somos amigos de mal y nunca haremos mal... cuidamos a nuestros hijitos... La bendición de nuestro Señor Jesús sea para todo aquel que abra sus puertas...
Caerán grandes reinos hijo... pero no debéis amedrentar vuestro conocimiento... Sefet... Nefeuc... Tarsis... torasaba alacasi...
¿Podréis entender estas cosas?
Calláis vuestra boca... que no se preste a confusión este conocimiento...
Leed la pauta de vida (Biblia) que debéis entender... escudriñad las escrituras...
No viviríais tranquilos si os dijéramos las calamidades... preocupaos de un solo camino  y no desviéis vuestros pasos de aquel... Esteban (¿? Al parecer menciona este nombre)
...
 
...
Pensáis más no habláis – los dos himno-terapeutas están mudos y profundamente impactados.
 
H: Ivio... ¿Podemos hacerte algunas preguntas?
 
I: Ya habéis formulado vuestras preguntas...
 
H: Pero... todavía tenemos algunas cosas que queremos preguntarte... que es el motivo por el cual estamos haciendo este trabajo... Aprender a discernir este fenómeno...
 
I: Hijito... hijito... tú sabes por qué haces este trabajo... vos nos conocéis... ves que os respondo... no amedrentéis vuestro corazón a lo desconocido aun para ustedes... veréis muchas cosas cuando estéis acá... grandes cosas...
El Apocalipsis 21 responderá vuestra pregunta hijo...
 
H: ¿Quién? No entendí mucho... ¿El 21?
 
I: Hijito... podréis entender estas cosas... os pregunté...
Habéis ceñido vuestro rostro – el himno-terapeuta momento antes ciñó el rostro como tratando de entender, pero los ojos de Claudio jamás lo observaron ni siquiera volteó a mirar- diciendo que sí...
En 21... Y a todos mis hijitos os digo “No adoraréis otro dios que no sea el Dios”
 Marcos 13:32 (se refiere a todo lo que menciona este evangelio en que advierte de los tiempos finales)
“El alfa y la omega... el principio y el fin...”-  el Apocalipsis 21 menciona estas palabras y además nos habla de los siete ángeles y las siete últimas plagas cosa muy interesante ¿no?
No busquéis estas cosas... no comprenderéis aun... preocupaos por vuestra esencia...
Hijito... hijito... en 13:21 os avisa de falsos profetas que vendrán en el nombre de Él... (Se refiere al mismo evangelio de Marcos)
 
H: Sí... – sigue profundamente pensativo y cabizbajo tomándose el mentón y a ratos la frente con su mano derecha como tratando de entender.
 
I: No sea que caigáis en este error...
 
H: Eso es lo que queremos...  aprender a discernir bien... porque hay mucha confusión en eso... mucho engaño...
 
I: Hijito... hijito... os repetiré... siempre hemos estado con vosotros... siempre estaremos con vosotros... Si mal hubiésemos causado... ¿Estaríais preguntándome cosas?
 
H: Mmhm... – asintiendo.
 
I: Vuestra genética grandes cosas tiene para descubrir... como así vuestro propio mundo... (Habla a continuación por unos segundos lo que ellos llaman lengua korania) Ramda... barastaba....”Pequeños pensamientos” sé que estás conmigo... entenderéis... – aquí le hablan a mi hija a la cual los ángeles habían bautizado con ese nombre cuando se dieron los primeros contactos en nuestra casa de Iquique. Seguramente mientras Claudio estaba realizándose esta regresión mi niña debe haber extrañado y pensado en el ángel Ivio que era el que más le hablaba a ella y por esta razón él ángel la recordó mientras habla con el himno-terapeuta. Claro está que ellos sabían que nosotros veríamos esta grabación más temprano que tarde. Farastaba... ififiquinia torasit... Enoc...... (Otro personaje bíblico que nos menciona) Os lo he dicho... que recibiríais el Espíritu Santo a vuestra conciencia si vosotros lo deseáis...
No lucréis con la enseñanza que es “Verdad” para todos... más estas palabras se olvidarán... debéis lucrar con vuestro tesoro de conciencia... ese es visto en el Reino de nuestro Señor...
Alegraos y contentaos en estos días en nuestro Señor... no sea que vengan los días postreros...
Mucha enseñanza... poco entendimiento...
Os dais cuenta que las hermosas perlas han sido devoradas por los cerdos...
Vos entendéis de qué os hablo...
 
H: Sí...
 
I: Y seguiréis viendo esto con lo que estoy entregando...
 
H: Dinos... ¿Lo que estamos haciendo está mal?
 
I: Hijo...
 
H: ¿Sí? ¿Esto está correcto en el camino?
 
I: Hijo... ¿Creéis vos que haríamos algún tipo de daño? Sabéis que el hombre es el que hace el mal y hace el bien... destinad vuestra energía a la puerta que os más pareciere... no se negará tu error... pero debéis aprender de esa caída... jamás os dejaremos solos...
Es pues la fe... la certeza de lo que se espera... la convicción de lo que no se ve... podéis ver pero no estáis mirando...
Veréis que todo se cumple como nuestro Señor lo ha predispuesto...
La bendición sea para vosotros...
 
H: Gracias...
 
I: Hijo... no agradezcáis estas cosas a mi nombre que igual que tú somos... hay Uno más Grande al que debéis dirigir vuestra mirada... (Vuelven a hablarnos pero y también hablan korania)
“Me llamáis tantas veces y de vuestro lado me encuentro”
El hombre aprende y destruye... debéis apartaos de esa doctrina... os dais cuenta que la importancia en la vida es la esencia de vosotros mismos...
Alef... Dronka... Tarsis... (Menciona algunos nombres de otros ángeles y también palabras de la Biblia)
Hijo... recordad que los insensatos desprecian la enseñanza... – termina de hablar el ángel Ivio y se hace un largo silencio en que los dos himno-terapeutas están silenciosos y absortos en sus pensamientos. Hasta que uno de ellos toma nuevamente la palabra.
 
H: Bien... ahora Claudio quiero que tomes atención a mi voz... estás muy tranquilo... muy sereno... ahora nos vamos a mover en el tiempo en que tuviste un fenómeno en el Morado el año 1997... un fenómeno extraño o anormal... vamos a ir a ese momento puntualmente 1... 2... 3... nos vamos a ese momento... podrás traer a tu memoria todas las escenas... las primeras escenas... eso... podrás describirlas... todos los detalles... eso... ¿Qué estas viendo?
 
C: Dos luces...
 
H: ¿Dónde estás tú?
 
C: En la laguna...
 
H: En la laguna... ¿Dónde está ubicada esa laguna?
 
C: “Baños Morales”
 
H: “Baños Morales” ya... ¿Muy lejos de donde pasan vehículos?
 
C: Sí...
 
H: Muy adentro... ¿Y estás solo?
 
C: No...
 
H: ¿Quiénes están contigo? Cuéntame...
 
C: Johanes... Johansen...
 
H: Ya... ¿Quiénes son?
 
C: Son alemanes...
 
H: Son alemanes... y están ahí contigo... ¿Y subieron contigo el cerro? ¿El lugar?
 
C: No... No... No...
 
H: Estaban ahí... ya... ¿Están acampando? ¿Qué están haciendo?
 
C: Sí... ¡¡Las luces!! – Claudio se nota nervioso por las luces.
 
H: ¿Qué hora es cuando estás viendo las luces? ¿Está oscuro?
 
C: No...
 
H: ¿Hay luz de día?
 
C: No...
 
H: No...No hay luz de día... ya...
 
C: No...
 
H: Precísanos...
 
C: No tengo reloj...
 
H: No tienes reloj... ¿Pero hay luz de día?
 
C: No...
 
H: No... No hay luz de día... ya... ¿Tienes miedo ante esas luces?
 
C: Sí...
 
H: Sí... ya... descríbeme esas luces... velas... Velas... tranquilo... como contemplándolas... eso... sereno...
 
C: Son blancas...
 
H: Son blancas...
 
C: Naranjas... – se nota asustado y agitado.
 
H: Naranjas... ya... sigue observando... sigue observando esas luces... sin alterarte... amplifica tu conciencia... eso... puedes ver... ¿Qué está pasando ahí?
 
C: ¡¡Están jugando en el agua!!
 
H: ¡Están jugando en el agua! ¿Y tú tienes mucho miedo?
 
C: ¡¡Me quiero ir!! – dice muy afligido y su respirar es cada vez más agitado.
 
H: Te quieres ir... ya... sigue observando ¿Y  qué va pasando? ¿Se están moviendo?
 
C: ¡¡Síii!! – solloza.
 
H: Ya... tranquilo... tranquilo... ¿Qué pasa? ¿Tienes mucho miedo? ¿Estás muy angustiado? Ya... ¿Y tus amigos? ¿Están ahí contigo?
 
C: ¡Se fueron!
 
H: Se fueron... te dejaron solos... ¿Estás tú solo ahí?
 
C: ¡¡Sí!! – solloza.
 
H: Ya... sigue observando... ¿Qué están haciendo ahora las luces?
 
C: ¡¡Se están dando vueltas en la piedra!! – solloza y está temblando y agitado moviendo su cabeza como siguiendo los movimientos rápido de las luces.
 
H: Se están dando vueltas en la piedra... ya... ¿Están dando vueltas alrededor tuyo?
 
C: ¡¡Sí!!
 
H: Ya... tranquilo... tranquilo... eso... tranquilo... ¿Qué pasa ahora?
 
C: ¡Se metieron al agua!
 
H: ¿Se metieron al agua?
 
C: ¡¡Sí!!
 
H: ¿Y tú sigues en la piedra?
 
C: ¡¡Sí!!
 
 
H: Sí... ¿Se te pasa un poco el miedo? ¿Un poco? Ya... ya...
 
C: Sí...
 
C: ¡Están jugando debajo del agua!
 
H: ¿Están jugando debajo del agua?
 
C: ¡¡Me voy a ir!! – dice haciendo un movimiento como si se fuera a parar.
 
H: ¿Te quieres ir de ahí? Ya...
 
C: ¡¡No me puedo mover!! -  está muy asustado y se expresa con angustia de no poder moverse y escapar.
 
H: ¿No te puedes mover?
 
C: ¡¡Noooo!!
 
H: Ya... ¿Estás como pegado a la piedra? ¿No te puedes mover?
 
C: ¡¡Nooo!! ¡¡Van a salir!!
 
H: ¿Van a salir del agua de nuevo?
 
C: ¡¡Están creciendo!! – su respiración es cada vez más agitada y de desesperación.
 
H: Ya...
 
C: ¡¡Están creciendo!!
 
H: ¿Tienen el mismo color? O ¿Son distintas?
 
C: ¡¡Son grandes!!
 
H: ¡Son grandes!
 
C: ¡Son naranjas... son rojas... son de todos colores!
 
H: ¡Ah! ¿Cambian de color?
 
C: ¡¡Síiii!!
 
H: Sigue observando... ¿Qué está pasando ahora?
 
C: ¡¡Están creciendo!!
 
H: ¡Están creciendo! ¿Qué pasa ahora?
 
C: ¡¡JESUCRISTO POR FAVOR QUE NO ME PASE NADA!! ¡¡ POR FAVOR!! – ruega casi llorando en un máximo estado de aflicción y desesperación.
 
H: Eso... ¿Qué pasa ahora? Cuéntanos... ¿Qué estás viendo ahora? ¿Qué estás viendo?
 
C: ¡¡Está saliendo la luz grande!!
 
H: ¿Está saliendo la luz grande?
 
C: ¡¡Síii!!
...
 
H: Ya... ¿Es del mismo color salmón?
 
C: ¡¡No!!
 
H: ¿Qué color tiene ahora?
 
C: ¡Es una luz grande! ¡Están saliendo del agua!
 
H: ¿Es una luz grande? ¿Del agua?
 
C: ¡¡Síii!! ¡¡Es hermosa!! – se puede notar la fascinación en su rostro por lo que está observando. Está maravillado.
 
H: ¡Es hermosa! Y... ¿Ya no te da miedo ahora? 
 
C: ¡No! ¡Hace unos ruidos raros!
 
H: ¿Hace unos ruidos raros?
 
C: ¡Sí!
 
H: ¿Qué tipo de ruidos? ¿Puedes identificarlos con algo que conozcas tú?
 
C: ¡Sí! ¡Un imán gigante!
 
H: Ya... sigue observando... sigue observando...
 
C: ¡Se está abriendo!
 
H: ¿Qué se está abriendo? ¿Se está dividiendo? Ve eso con claridad... Ve la imagen... ¿Es en tu cuerpo físico?
 
C: ¡Sí!
 
H: Ya... ¿Qué vez ahora?
 
C: Dos personas...
 
H: ¿Dos personas?
 
C: Sí...
 
H: ¿Estás viendo dos personas?
 
C: Sí...
 
H: ¿Cómo son esas dos personas? Obsérvalas con detalle... tú puedes... con todo detalle...
 
C: ¡Sí!  No... No tengo miedo...
 
H: ¿De qué color es la luz que irradian ellos?
 
C: Blanca...
 
H: ¿Todo es blanco?
 
C: Blanco... mmm... sí... ¿ah?
 
H: ¿Qué pasa? ¿Qué están haciendo ahora?
 
C: Me está dando mi mano...
 
H: ¿Te está dando tu mano?
 
C: Sí...
 
H: Mmm... ¿Te está tomando él la mano?
 
C: Sí... – Claudio levanta el brazo izquierdo como tomando a alguien.
 
H: ¿Qué pasa ahora? Cuéntame... es importante... ¿Qué pasa ahí contigo?
 
C: Estamos volado...
 
H: ¿Estás volando?
 
C: Sí...
 
H: Pero... ¿Estás volando en tu cuerpo físico? ¿Cómo estás volando? Ve eso... Ve la imagen...
 
C: Sí...
 
H: Ve eso con claridad... ¿Es tu cuerpo físico?
 
C: Estoy entrando en una nave...  
 
H: ¿Dónde estás entrando?
     
C: En la nave...
 
H: ¡¿En la nave?! ¿Qué nave es esa?
 
C: La que salió del agua...
 
H: ¿Es una nave? ¿Por qué sabes que es una nave?
 
C: Porque es metal...
 
H: ¿Es metal? Yaa... Sigue observando cómo es esa nave... descríbeme los detalles...
 
C: Es blanca...
 
H: Vela... vela... 
 
C: Es blanca...
 
H: Es blanca...
 
C: Sí... 
 
H: Y... ¿Es metálica?
 
C: Sí...
 
H: Y... ¿Cómo es adentro? ¿Qué hay adentro de esa nave? ¿Hay más seres?
 
C: Sí...
 
H: ¡Hay más seres! Ya... Sigue observando... Todo lo que hay ahí adentro... Podrás irlo describiendo...
 
C: Es todo blanco...
 
H: Es todo blanco... ¿Cuántos seres más hay sobre la nave? ¿Cuántos puedes ver tú?
 
C: Dos...
 
H: ¿Mmm?
 
C: Dos...
 
H: ¿Dos más? O,¿Solamente dos?
 
C: Los otros se fueron por la puerta...
 
H: Ya... los otros se fueron por la puerta... Ya...
 
C: Es un hoyo...
 
H: Es un hoyo... ya... ¿Y para dónde se fueron ellos?
 
C: A otros lados...
 
H: Ya... a otros lados... ya... ¿Y tú estás con esos dos seres?
 
C: Sí...
 
H: ¿Y todos es blanco?
 
C: Mmm...
 
H: Ya... ¿Y cómo vas tú vestido?
 
C: No estoy vestido...
 
H: ¿No estás vestido?
 
C: No...
 
H: ¿Estás desnudo?
 
C: Sí...
 
H: ¿Y en qué momento te desnudaste? ¿Si estabas en la piedra?
 
C: No sé...
 
H: ¿No sabes?
 
C: No sé...
 
H: ¿No sabes en qué momento te desnudaste? O ¿Cómo sucedió eso?
 
C: No...
 
H: Ya... sigamos viendo... ¿Qué va pasando más adelante?¿En esa nave con esos dos seres?
 
C: Estoy flotando...
 
H: ¿Estás flotando? O ¿La nave se va moviendo? ¿Qué va pasando?
 
C: Yo estoy flotando...
 
H: ¿Tú estás flotando?
 
C: Aháa...
 
H: ¿Dentro de la nave?
 
C: Aháa...
 
H: Ya... correcto... ya...
 
C: No puedo tocar la muralla...
 
H: ¿No puedes tocar la muralla?
 
C: No...
 
H: Mmm...
 
C: Es todo blanco...
 
H: ¡Todo blanco!
 
C: Es bonito...
 
H: ¿Te da paz el lugar?
 
C: Mmm...
 
H: ¿Estás tranquilo ahora?
 
C: Sí...
 
H: ¿Ya no tienes miedo?
 
C: No...
 
H: Ya... sigamos observando... todo lo que venga vas a irlo hablando... contando cada detalle...
 
C: Están al lado mío...
 
H: Ya...
 
C: Están hablando...
 
H: Están hablando... ¿Tú logras entender lo que hablan?
 
C: Sí...
 
H: ¿Sí? Cuéntanos... ¿Qué están hablando?
 
C: Bufaranifinia fora sea... ififiniquiniatoraset... restarbagarastaba... Dice que me vea la rodilla... 
 
H: ¿Qué te vea la rodilla? ¿Le dice al otro ser? ¿Un ser le dice al otro ser eso?
      
C: Sí...
 
H: Ya... ¿Y te la ven?
 
C: Mm...- asiente con la cabeza.
 
H: ¿Sí? O ¿Te la ve mejor dicho?
 
C: Me está tocando la rodilla...
 
H: Ya... ¿Está tocando la rodilla?
 
C: Sí...
 
H: Ya...
 
C: Hay harto calor...
 
H: ¿Calor?
 
C: Sí...
 
H: Ya... sigamos avanzando... ¿Qué va pasando después?
 
C: Toca mi brazo
 
H: ¡Tocan tu brazo! Ahá... ¿Sí? ¿Lo levantan?
 
C: Sí...
 
H: ¿Para qué hacen eso?
 
C: No sé...
 
H: No sabes... ya... ¿Cómo los sientes a ellos tú? ¿Son seres buenos?
 
C: Sí...
 
H: ¿Por qué tienes tanta seguridad de ello?
 
C: Se ríen...
 
H: Ya...
 
C: Me hablan...
 
H: Ya... ¿No te da miedo que te hagan algo malo?
 
C: No...
 
H: ¿No te inspiran nada negativo?
 
C: No...
 
H: ¿Nada... nada?
 
C: No...
 
H: Ya... ya...
 
A continuación, Claudio comienza un diálogo con los seres.
 
C: Mmm...Ah... sí... no sé... ya... mm... ahá ya... sí ahá...
 
H: Cuéntanos... ¿Qué te está diciendo? Cuéntanos... nos interesa a todos saber...
 
C: Me van a instalar ¿?...
 
H: ¿Cómo es eso? No entendemos...
 
C: Me van a poner ¿?...
 
H: ¿Te van a poner...¿?
 
C: Mmm...
 
H: ¿Cómo es eso? ¿Cómo se entiende eso?
 
C: En el estómago...
 
H: ¿En el estómago?
 
C: Mmm... Una luz...
 
H: Una luz... ya... ¿Y con qué objeto?
 
C: ¡Ay! – se queja levemente de dolor.
 
H: ¿Para qué hacen eso?
 
C: No sé...
 
H: No sabes... ¿No te lo explican tampoco?
 
C: Sí...
 
H: ¿Sí? ¿Y qué te explican ellos? ¿Para qué hacen eso?
 
C: Es para ayudar a la gente...
 
H: ¿Para ayudar a la gente?
 
C: Sí...
 
H: Ya... ¿Cómo una energía especial?
 
C: Sí... – Claudio se mira el estómago.
 
H: ¿Qué es lo que colocan en ti?
 
C: Una luz...
 
H: Una luz... ya...
 
C: Y me siento bien...
 
H: Ya...
 
C: Dicen que…  son bellos...
 
H: ¿Qué son bellos?
 
C: Sí... pero yo voy a estar con ellos...
 
H: Ya...
 
C: Acá...
 
H: Ya... ¿Esos son en la Tierra?
 
C: Sí...
 
H: ¿Eso es lo que te están planteando ellos? Ya...
 
C: Tengo un...
 
H: ¿Tienes un…? Ya...
 
C: Voy a tener más...
 
H: ¿Vas a tener más? Ya...
 
C: Mmm...
 
H: Ya... ¿Y esos ellos los conocen?
 
C: Sí...
 
H: Ya...
 
C: Pero yo voy a estar con ellos...
 
H: ¿Tú vas a estar con ellos o con…?
 
C: Con ellos...
 
H: ¡¿Son…?!
 
C: No...
 
H: ¿No? ¿Por qué dices con…?
 
C: ¡!...
 
H: ¿?...
 
C: Voy a estar con...
 
H: Ya...
 
C: Van a ser normales...  hasta que ellos lo digan...
 
H: Ya... ya...
 
C: Mmm... ahá... – contesta otra vez a ellos.
 
C: Me están vistiendo... 
 
H: Ahora te están vistiendo... ¿Ellos te están vistiendo?
 
C: Mmm..
 
H: Ya... ¿Y es tu misma ropa? ¿La que usabas abajo en la Tierra?
 
C: Sí... 
 
H: Es la misma ropa... ellos la tenían...
 
C: ¡Ja ja ja – se sonríe por algo.
 
H: Sí...
 
C: No me pueden abrochar la zapatilla... 
 
H: ¡¿Ah?! ¡¿No te pueden abrochar la zapatilla?! –  Sonríen junto a él los himno-terapeutas y se miran entre ellos divertidos - ¿Entonces ellos te habían sacado la ropa?
 
C: Sí...
 
H: Sí... ya...
 
C: Después me las abrocho yo... ¿Me puedo mover?
 
H: Ya... ¿Tú les estás preguntando?
 
C: Sí...
 
H: ¿Y qué te dicen ellos?
 
C: Sí...
 
H: Sí... que te puedes mover... ¿Ya no estás estático ahí? ¿Paralizado?
 
C: No... Estoy caminando...
 
H: ¿Ahora estás caminando?
 
C: Sí...
 
H: ¿Y hacia dónde caminas?
 
C: No sé... todo es blanco...
 
H: ¿Caminas allí dentro? ¿Todo es blanco? ¿No se logra diferenciar nada?
 
C: El piso es transparente...
 
H: ¡El piso es transparente! Ya... 
 
C: Veo las estrellas...
 
H: Ya... ¿Estás muy lejos de la Tierra? O ¿Logras ver la Tierra?
 
C: No...
 
H: No... ¿Estás muy lejos de la Tierra? Pero... ¿Muy... muy lejos?
 
C: Pasamos a otra dimensión...
 
H: Pasaron a otra dimensión... ¿Cómo se entiende eso? ¿Otra dimensión? ¿Cómo lo entiendes?
 
C: Se quebró el espacio...
 
H: ¡Se quebró el espacio! Ya...
 
C: Y las estrellas quedaron atrás...
 
H: ¡Y las estrellas quedaron atrás!
 
C: Sí...
 
H: Ya...
 
C: Hay colores raros...
 
H: Cuéntame lo que vas viendo... ¿Qué color estás viendo?
 
C: Naranja... Unas líneas blancas...
 
H: Unas líneas blancas...
 
C: Ahora el espacio se quebró...
 
H: ¡Ahora el espacio se quebró!
 
C: Sí... otra vez...
 
H: Y ¿Cómo es eso que se quiebra? ¿Pasan? ¿Es como la sensación del vidrio cuando se quiebra? ¿Por qué dices quebrar? Explícame ese concepto...
 
C: Se quiebra con una línea blanca...
 
H: ¡Se quiebra con una línea blanca! ¿Y ahí pasas a otra dimensión? ¿Así lo sientes?
 
C: Sí...
 
H: Ya... ya...
 
C: Ahora toqué la muralla... 
 
H: ¿Tocaste la muralla? Ya...
 
C: Mmm...
 
H: Y ¿Cómo es?
 
C: Transparente...
 
H: Transparente... ¿Y qué sensación te da al tocarla?
 
C: Cuando la toco se hace transparente...
 
H: ¿Cuándo la tocas se hace transparente? Y ¿Cuándo no la tocas?
 
C: Blanca...
 
H: Blanca... ya... ya...
 
C: Ahora ellos están volando...
 
H: ¿Ellos están volando?
 
C: Sí...
 
H: ¿Dónde están volando?
 
C: Adentro...
 
H: ¿Adentro de esa nave? ¿Siguen en la nave?
 
C: Sí...
 
H: Ya... ¿Adentro de la nave ellos están volando?
 
C: ¡Son muy inteligentes! – dice en tono de admiración.
 
H: ¡Muy inteligentes!
 
C: ¡Lo saben todo!
 
H: ¡Lo saben todo! Mmm...
 
C: ¡Son bonitos! – se expresa con fascinación.
 
H: Ahá... Son bonitos...
 
C: Son ángeles...
...