Abril 22 del 2009

19.08.2013 21:05

NP-84

 

Abril 22 del 2009

 

 

* DACK, EROCKEM, HAFFEK, ISHIOUM, DASEMKOLE, DAREM, OFOCK, NEREA, AKESH, ISH ILAM…

Pequeños, bien permanecéis en el hoy del tiempo que no comprendéis aún.

Observáis, pensáis, vivís a la vez.

¿Quién ha de osar reprimir sentimientos en vosotros?

De un solo mandato la vida así depende.

¿Conocéis vosotros la insensatez, pequeños?

¿Conocéis el conocimiento?

Podréis decir cierta vez, “he de conocer lo que he de saber”… ¿Mmm?

Sabíais vosotros, parte de la ofensa ha de nacer de la ignorancia.

¿Conocéis vosotros la razón de conocer?,

¿Conocéis vosotros la razón de vuestro existir?,

¿Qué conocéis de vosotros, pequeños?

 

- Que estamos en el camino del Padre…

* Bien ha de ser, bien ha de conocerse de vosotros la adoración.

 

- ¿Qué espera el Padre de nosotros, hermano?

* Pequeño, oíd las palabras de enseñanza del Padre.

 

- Te escucho…

* ¡Oíd bien!

Oís con vuestra visión, oís con sentido en vuestros oídos, oís con lo que veis en vuestros ojos…

¿Cuál ha de ser la razón de un conocer?,

¿Dónde ha de permanecer el conocimiento en vosotros?,

¿Cómo sabéis la razón de vuestro ser?,

¿De donde ha de ser el lugar que vosotros oís?,

¿De donde hacer?,

¿De donde no hay razón de hacer?

Vosotros reivindicáis razones del hacer o no hacer.

Del tiempo vuestro, ¿Cuánto habréis dejado pasar según vuestra palabra en decisiones del hacer o no hacer?,

¿Mmm?

 

- Mucho Parece…

* Mucho…

¿Qué ha de ser mucho?

La razón de la ignorancia, pequeños.

Toda ignorancia manifiesta el mucho saber.

Comienza el tropiezo, comienza el aprendizaje.

 

- Mmm…

* ¡Mmm!

Vuestro mentón ha de ser el descanso de vuestro pensar.

 

- Así es hermano…

* ¡Mmm!

¡Gran mentón necesitáis entonces!

 

- Parece…, creo que si hermano…

* Bien decís al decir “creo”.

Sabíais vos que vosotros en razón de la palabra en “pienso” no ha de existir la obra, mas decís la razón de la obra en “creo”.

Pequeño…, pequeño, ¿Recordáis vuestro nombre?

 

- No estoy seguro hermano…

- Yo no lo se…

* ¡Mmm!

¿Qué pasa con vuestro mentón?

 

- Me sirve para algunas cosas y no para todas, parece…

* ¡Mmm!

 

- ¿Podrías repetírmelo para recordarlo y no olvidarlo nunca más?

* Pequeño, de las veces en vuestro tiempo, ¿Cuántas de las veces habéis oído y ya le habéis olvidado?

De vuestro tiempo os hablo…

¡Mmm!

Mirad que toda palabra sea en enseñanza, mirad que toda enseñanza os conduzca a vuestra obra en la fe del creo que mencionáis.

Razones de palabras de un hermano a un hermano.

¿Conocéis?,

¿Conocéis la razón de mi existencia pequeños?,

¡Mmm!

 

- Sí hermano.

* ¿Conocéis la vuestra?

 

- No hermano…

- Buscamos nuestra razón…

* ¡Mmm!

Mas os atrevéis a mencionar la razón de la mía…

¡Mmm!

Pequeños, toda ayuda del Padre en vosotros permanece en el tiempo vuestro.

Mirad que se os observa y se os acompaña.

La razón de la enseñanza en vosotros del Padre heredada por siempre en los tiempos a vuestra existencia pequeños.

Ya conoceréis el vaivén de la esperanza, conoceréis de dónde ha nacido la razón de aquella, conoceréis la razón del brote de una semilla.

Pequeñas semillas que oís la enseñanza de la raíz, así entonces el fruto a los cielos en enseñanzas.

Brotes, colores que vosotros mencionáis.

¿Cual ha de ser entonces el que el Padre ha de observar?

¡Mmm…!

 

- Es una gran pregunta hermano…

* Miraos como pensáis, miraos en vuestro interior.

¿No os lleva acaso a vuestro exterior?

La razón de un pensamiento hacéis.

¿Observáis?,

¿Observáis en vuestro mundo cuánto ha de crecer el pensamiento que emanáis?

Pequeños, si nuestro creador no me enviare a vosotros, vosotros oiríais de aquel.

Permanentemente le haríais, mas os digo, vuestros oídos no oirían sus palabras, pues el Padre en vosotros no os habla.

Vosotros sois palabras del Padre.

No os percatáis del escrito que vosotros sois en un gran papiro.

¿Conocéis el telar que ha de ser en razón de vuestra existencia?

Vuestra vida libre permanece en el aún en promesa de nuestro Señor, nuestro gran Señor.

Adoración de mi servicio a sus pies, como vosotros también.

Vosotros, pequeños hermanitos.

¿Os percatáis?

Mi inclinación y vuestra reverencia han de ser el servicio a nuestro Señor.

Pequeñitos, de vosotros grandes palabras se esperan en vuestro mundo.

¿Qué oís?

Oís así el mar, sus grandes vidas internas.

¿Oís el llanto del océano?

Mirad cuantas cosas ha de poseer.

¿Conocéis las grandes vidas que su cause ha tragado?,

¿Conocéis la ruta que ha de tomar en las alturas?,

Portezuelos húmedos de sal en raíces de grandes volcanes.

Vosotros mencionáis muchas de las veces, “No se entiende nada de lo que dice”… “¿Cachai algo?”… “Según tú, ¿Qué dijo?”… Sabís que no se”…

Oíd del cosmos, vidas en vuestra reverencia.

Principio de epsilón a mayor expresión de un delta así entonces la razón de un resultado nace en alfa.

¿Por qué ha de ser así el conocimiento oculto a los pequeños?

Conocéis del epsilón el nacimiento de un sol, así hacéis del delta la razón de su gran final.

¿Qué ha de ser el alfa?

El principio nada más.

Veis así entonces señales de los cielos.

Dos grandes soles han de sucumbir, así han de ver sus grandes vidas en derredor, a las sombras además.

Vuestro mundo, pequeños ya conocerá su alfa en el cosmos.

Veréis así entonces en vuestra fecha a vuestro conocimiento.

Se os dice claramente, el diecisiete (17) de Julio en vuestro horario que vivís en el ahora, todo oído ha de poner atención.

Así ha de ser en los próximos once (11) periodos la esencia de un gran llamado de trompetas.

Os diré, no ha de ser el final.

La gran trompeta el Padre aún no ha de declarar, mas en vosotros pequeños claramente se os habla.

Mantened el espíritu vivaz, heredado de la luz de la cual fuisteis creados.

Manifestáis en vuestro vivir la existencia de un mal.

Generalmente mencionáis vosotros de vuestras palabras, “Oye anoche no pude dormir”, “Me vinieron a molestar oh”, “Oye los vi…, los vi”, “…los bicharracos”, “Sabís que yo no pesque, me dormido nomás”.

Pequeños… no seáis como el insensato que ha de sentir atractiva la fruta.

Conocéis de aquellos que han de realzar colores por pintar hermosos paisajes.

No seáis de aquellos que imitan a los perros ladrando en la oscuridad.

Conocer debéis que alertas debéis permanecer, mas os digo que un perro ha de ser mayor que los insensatos.

¡Mmm!

Por qué decís vosotros, “¿Por qué nos enseñan esto en el hoy?”

¿Os percatáis de la enseñanza clara en vosotros?

Grandes días en vosotros se han acercado.

Vosotros extrañando el tiempo vivís, y se os dice, vosotros como hijos debéis ser cuidados por el Padre.

Cuántos llantos han de haber en muchos caminos por doquier.

¿Conocéis de la buena semilla?

Aquella que os sana, aquella que os entrega complacencia.

¿Conocéis vosotros de las malas hierbas, pequeños?

¡Mmm!

Que han de crecer incluso entre hermosos rosales y no han de pertenecer a aquellos.

¡Mmm!

Pero han de levantar sus cabezas contra las flores y han de ser defendidos por grandes espinas.

Vuestro mundo en inteligencia permanece heredada de nuestro Señor.

Toda existencia oye la palabra de nuestro Creador.

Toda presencia de nuestro Señor en vuestro mundo respetada ha de ser por cada una de las especies.

De un principio conocéis la palabra, de un principio conocéis vuestros números, de un principio conocéis vuestra vida en vuestras manos, y miraos en el hoy a puertas de un final, un final que esperáis.

Permanecéis en el camino tal como le hicisteis en el principio.

Vosotros en recuerdo no permanecéis, mas os digo pequeños, que os he visto nacer. De la promesa de nuestro espíritu sobre el vuestro, hasta el final de los tiempos con vosotros, pequeños.

 

- Gracias a nuestro Padre por eso, hermano…

* Bien decís pequeño, bien decís…

Pequeños, palabras de familia, verdadera familia…

Pequeño ENIÚS, de la vida en vuestro mundo de muchos se esperan traiciones, escrito así por los mismos.

Todo escrito permanece del mundo en historias.

Extrañas, por cierto.

Vosotros en vuestras manos poseéis la verdad al descubierto en un tiempo futuro. No muy lejano…

En vuestra vida veréis de aquello.

Hermosos hermanitos, mirad que entre vosotros he de permanecer, y en vosotros he de culminar mi vida con nuestro Señor.

La vida ha de ser la herencia de un conocimiento.

Vosotros frutos debéis entregar.

Hermosos pequeños, hermosos hermanitos, verdades de un tiempo, verdades.

¿Quién irá contra vosotros?,

¿Qué palabra inepta irá contra vosotros?,

Porque actuáis en fe de vuestro credo, ha de ser causa.

Porque actuáis en fe de un credo, pequeños.

Todo paso que vosotros generáis, ha de ser por vuestra fe.

Pensad pequeños…

Ayudáis en muchos con vuestro caminar.

La causa de vuestro existir ha de ser causa de dudas en muchos, y de burlas en muchos.

 

- Así es hermano, lo sabemos…

* Permaneced vosotros en vuestro caminar.

Mirad que tras vuestro muchos corriendo permanecen, mas vuestro caminar ha de ser muy veloz.

Quien camina en conocimiento, avanza más que la ignorancia.

De vuestras palabras se os habla,

¿Comprendéis?

 

- Sí.

- Si hermano…

* Nadie ha sido facultado con poder de dañaros.

Nadie de presencia en vuestro mundo.

Pequeños, todo daño que por externo se asimile, genera internamente un nacimiento.

No os dañéis internamente.

Pequeños, la verdad de vuestra oración permanece…

Se os mantendrá, pequeños en el buen camino.

 

- Gracias a nuestro Señor…

- Gracias al Padre…

* Vuestros ojos así lo muestran.

YINEA YATEM