Irenko y la ciudad de cristal - PAMPA PERDIZ OTRA VEZ

18.08.2015 18:17

PAMPA PERDIZ OTRA VEZ

 

              Al año siguiente de aquel contacto en Pampa Perdíz, o mejor dicho, meses más tarde, en la primera semana de abril del año 1998, observamos en este mismo lugar y por segunda vez de estas luces, que no se  serían o no las mismas pero eran similares. Esta vez, eran ya casi las 06:00 a.m.  y con un grupo de amigos, nos encontrábamos en este lugar disfrutando de las maravillas de nuestros cielos, las estrellas. A algunas personas el frío y sueño las había vencido, otros incansables observadores permanecían felices en sus meditaciones y reflexiones, momentos estos de exquisita conexión al todo, aclaro aquí que no pertenecíamos a ningún tipo de secta, ni hermandad, ni congregación, ni agrupación gnóstica, ni dogmatismo alguno – y  hasta el día de hoy esto es así - solo éramos nosotros admirando la creación de Dios. 

               Sumida en mis pensamientos y reflexiones, me alejé algo del vehículo en dirección al poniente, aprovechando que ese amanecer no había la llamada “camanchaca” (morada del rocío)  y así poder observar el delinear de todas las lomas circundantes y el contraste de colores entre cielo y tierra. En un momento levanté la vista hacia más arriba en los cielos y de soslayo noto algo que se mueve a gran altura, pensé en una bandada de gaviotas garumas, pues sabíamos que desde hace algunos años estas aves anidaban por la pampa, pensando esto volteé para confirmar aquello, pero para mi sorpresa no era así,  era más bien una hilera de luces, como un collar de luces muy blancas, se pudieron contar alrededor de 15 objetos luminosos en dirección al norte. Luego, todo esto fue un verdadero alboroto pues, muchos de los presentes no conocían siquiera las que llamamos  “estrellas fugaces”.  

Las luces emitieron intensos destellos, o como más tarde se nos explicara, vimos resplandecer sus energías, pero solo la  energía de algunas de aquellas; también nosotros desde nuestra posición en la Tierra quisimos responder a aquel saludo como antes ya lo habíamos hecho, con nuestro foco halógeno y también con nuestras manos, en señal de reconocimiento y alegre aceptación de aquel saludo. A continuación, ligeramente corrí - en aquel tiempo sabíamos del control de las emociones, pero no lo aplicábamos mucho - paralelamente por tierra siguiendo estas luces y emocionada, de pronto siento algo en mí interior, no sé que es, solo sé que me invade un sentimiento de paz y amor por todo lo que me rodea, sentimiento que se mantuvo en mí por varios días, era esto un regocijo en mi interior que para ese tiempo no alcanzaba aún a comprender, fue la sensación más exquisita y fuerte que jamás tuve, y debí por unos cuantos minutos sentarme de golpe en la arena, para abrir todos mis sentidos a este nuevo y extraño pero exquisito sentimiento.

Luego de un rato decidí regresar, al incorporarme  me doy cuenta que mi prima también ha corrido tras de mí, pues la encuentro en el trayecto al grupo de personas, algo emocionada pensé en contarle a ella, pero temí que no me creyera o peor aún lo hallase algo loco, así es que no lo comenté con nadie, por lo menos en esos momentos no. Ya junto a los amigos, continuamos observando aquella hilera de luces, de pronto, algo sobre nuestras cabezas llamó nuevamente nuestra atención, era esto un solitario objeto luminoso que lentamente se desplazaba y a una muy baja altura unos 200 metros más o menos y desde poniente a oriente, notamos además que este nuevo objeto a ratos como que disminuía su altitud,  su color era amarillo; estábamos mirando esta nueva luz cuando otra luz aparece al noroeste de la hilera de luces, las cuales, ya se perdían por la distancia, pero esta nueva luz era de aquellas a las que llamábamos “flash.”

Todo esto fue por supuesto un espectáculo luminoso increíble, no alcanzábamos a reaccionar aún de lo primero que vimos y ya aparecían más luces y por diferentes sectores del cielo, todo casi a un mismo tiempo, no hallábamos qué mirar, pues nada nos queríamos perder.

                        Hoy, después de haber visto éstas luces y otros objetos plateados aún de día en los cielos, pero que para no aburrir no relataré, solo sé que si alguien nos pregunta si creemos que exista vida en otros planetas o dimensiones, con certeza respondemos que, sí, que no estamos solos, sería de mucha vanidad y egolatría pensar que somos la única más esplendorosa y perfecta  creación del Padre.

Es cosa de tomarse un tiempo y dedicarlo a echar un vistazo hacia atrás en la historia de nuestra humanidad, hacia los restos materiales de antiguas civilizaciones o en las escrituras sagradas, tanto en la Biblia como en los textos sagrados de otras culturas, los cuales nos narran hasta  guerras libradas en los cielos, no quiero decir con esto que todos estos seres vengan con el fin de dañarnos, pero por algo están estos relatos y quizá estemos siendo custodiados desde los cielos. La misma Biblia nos alumbra sobre este tema en muchos de sus pasajes como por ejemplo, en Salmos 8:4-5 dice: “¿Qué es el hombre mortal para que lo tengas presente, Y el hombre terrestre que cuides de él?. También procediste a hacerlo un poco menor que los que tienen parecido a Dios, Y con gloria y esplendor lo coronaste.”

Por qué le han de llamar “hombre terrestre” con esto  claramente se nos indica que hay del que es extraterrestre o de fuera de este planeta. También, en los restos arqueológicos dejados por antiguas culturas, con mensajes grabados en la piedra y en la tierra, por ejemplo: son los dibujos (petroglifos, geoglifos, pictografías)  representando claramente  personajes    con vestiduras atípicas, en relación, a estas culturas,  verdaderos trajes espaciales como los actuales, u otros dibujos mostrándonos algún sector de nuestro cosmos. Ahora, cabe preguntarse, de dónde obtenían estas culturas y también primitivos pueblos estos conocimientos tan avanzados y que la ciencia de hoy cree recién ahora inventar, en mi opinión personal soy una convencida de que el hombre jamás ha inventado nada, solo ha descubierto lo que ya ha sido creado por Dios, para nuestra utilidad y desarrollo.

               Personalmente también creo que, urge en estos tiempos hacernos de una mente muy abierta y con mucha humildad pedir a Dios, nos dé la capacidad de entender y así poder asimilar estas grandes verdades universales, las cuales, nunca del cielo se han negado a los hijos quienes han buscado, pues se nos ha dicho por siempre: “Pide y se te dará, busca y encontrarás en todos lados”; es más bien que, el “hombre terrestre” estas verdades eternas ha ocultado y manipulado a su propia conveniencia y afán de poder, pero es agradable y bueno saber que, existe un control desde los cielos sobre todo este saber pues, TODA la verdad, en ésta carne difícilmente se permitirá conocer, solo UNO la ha tenido, ya que, ÉL mismo es la verdad. Mientras más creemos conocer, nos damos cuenta que menos conocemos, pues la verdad es AMOR, el amor que nuestro Señor el Cristo vino a enseñarnos, comprendiendo esto es cuando se  comienzan a abrir todas las puertas.

               Puedo ahora concluir este capitulo mencionando, parte de lo que más tarde nos enseñaran los ángeles del  Señor, sí, ÁNGELES DEL SEÑOR, los cuales nos guiaran con las siguientes palabras:

“¡ESCUDRIÑAD LAS ESCRITURAS! , ¡EL  ÚNICO  GUÍA  EN  VUESTRAS  VIDAS,  ES  EL  CRISTO!”