Julio 15 del 2009

19.08.2013 21:07

NP-86

 

Julio 15 del 2009

 

 

 

* Corania…….

Secuencias de una verdad delegáis al conocimiento entre vosotros en saber.

Primera estadía en tiempo poseéis vosotros.

¿Extensa en conocimiento acaso?

Asimiláis de vosotros verdades.

Asimiláis entre vosotros la verdad.

Concreto hacéis en vosotros del conocer la palabra.

Entre vosotros hacéis el bullicio al respeto.

¿Conocéis realmente?

¿Por qué así entonces pequeños…?

Demasiada agua a pequeñas semillas.

¿Qué fruto ha de entregar?

Estadías al tiempo, estadías… irreales.

Comprendéis vosotros de verdad.

De cierto en cierto, prodigios entre vosotros.

Qué han de hacer las manos en lejanía.

Podréis vosotros sobre buena tierra sembrar, en lejanías.

Qué haríais vosotros entonces del alimento dependiente… en alturas.

Pertenecéis así en planicies.

¡Decisiones!

Llamáis así entonces a la virtud de vuestra confianza.

Asimiláis la verdad del hombre como cierta.

Dependéis de la oración en vuestro dolor, y de vuestra conformidad sobre vuestro mundo.

Haríais vosotros entonces....       (Espera por el silencio el Ángel)

....de esencias por miles la verdad, pequeños.

¿Qué harías vosotros de distancias dependientes?

Lejanías en vuestro mundo entre vosotros.

Llamáis entonces pequeñas distancias.

Hacéis de un pequeño pergamino un gran estruendo en conocimiento.

No hacéis entonces la verdad promulgada entre vosotros.

Ojos que han de ver en alturas, virtudes que han de conocer en planicies.

¿Qué ha de ser mayor entonces, el conocer u el observar entre vosotros?

De observar…

Hacéis de vuestra boca palabras hermosas, y hacéis de vuestras manos hermosas obras.

Prometéis lealtad entre hermanos.

¿Así le hacéis?

Palabras por cierto en alturas.

Se os dijo cierta vez, en el décimo más el ciento en décimo en pequeña cantidad.

Observáis las estrellas desde las alturas en plena conformidad, no así en las planicies.

Hacéis como muchos que han de conocer entre planicies sus pequeñas obras.

Verdades, lealtades, respetos que mencionáis.

Muchos han de oír la verdad, muchos han de entorpecer el conocimiento, muchos no han de comprender en verdad el conocimiento.

Razón vuestra, pequeñitos que prestáis del oído la atención en vuestro intelecto.

Hacéis del espíritu lealtad a vuestro vivir.

El yelmo de oro protege, así entonces la pequeña esmeralda… Ungida por manos humanas. Rasadora a la tierra, sembradora de maldad, escolta al emblema que no ha de pertenecer a vuestro mundo.

Oraciones que hacéis, peticiones que obtenéis.

Pertenecéis a vuestro mundo, el que vosotros construís. Pertenecéis de vuestra mente la virtud en finalidad.

Hacéis así entonces… vasijas contenedoras del conocimiento.

Llamáis de la suerte sostenida en nuestro Señor la virtud de vuestro vivir.

Llamáis entre vosotros compañía de Hermanos.

¿Leales sois entre hermanos?

¿Qué hacéis al compartir?

¿Qué obtenéis del compartir?

Alturas…, planicies…, hijo sois, más os digo, ¿Quien ha de observar en primera instancia…, la obediencia de las alturas o el sometimiento de las planicies?

Porfías entre muchos.

No haréis entonces vosotros atención a aquello.

Ha de oírse en los cielos el llanto… en mayor instancia de creyentes.

Se os dijo, el que actuare por ignorancia como creencia, inocente ha de ser.

De vosotros entonces ha de extraerse la verdad.

¿Conocéis la verdad de un acto realmente leal?

¿Conocéis vosotros de un hermano que os ofrece la mano… si realmente en alimento ha de ofrecerle…?

Pequeños hermanitos…, mayor ha de ser lo que vosotros poseéis, que el rencor del ofrecimiento.

La envidia jamás ha sido vuestra meta.

¿Comprendéis?

Reinados humanos,  guerras por cierto.

Finalidades humanas, guerras por cierto.

Esperanzas humanas, guerras por cierto.

Os conformáis con el jardín, guerras por cierto.

Hacéis del compartir de vosotros y nuestro Señor.

Llamáis hermanos a los vuestros…, así entonces os digo…, cada medida de cebada y cada medida de arroz ha de ser entonces por cada talento entregada.

Cobrada así entonces ha de ser.

En demasía os digo, muchos de aquellos que han de desear conocimiento, entre vosotros han de buscar.

Así completamente sumidos en la miel, han de desear más aún.

Pequeños, pequeños hermanitos, conservaos vosotros en la obediencia que hacéis.

Conservaos de palabra.

Vuestros oídos no han de estar prestos a palabras, resentimientos de muchos.

¿Conocéis vosotros… de bastante así entonces el hambre?

El lobo entre muchos aullidos declara su presencia.

Presas astutas en silencio permanecen.

¿Conocéis la virtud?

¿Permanecéis realmente en silencio?

Calmar vuestro saber… Ya conoceréis el momento y hablareis.

Conocéis de vuestro mundo el como alteráis vuestra presencia.

Vuestro pensamiento es aún mayor de lo que vosotros conocéis.

En cada instancia de secuas, en cada una de aquellas… vuestra esencia adquiere el conocimiento.

Vosotros veréis… como muchos han de desear.

Pequeños hermanitos, en virtud de la buena palabra de nuestro Señor…, presencias, virtudes ante vosotros.

Haréis de vuestro conocimiento vuestro vivir.

Se os entregará por siempre el agua para vuestras semillas.

Creceréis por siempre, pequeños.

Se os mantendrá en palabras.

YINEA YATEM