Marzo 12 del 2009

19.08.2013 21:03

NP - 82

 

Marzo 12 del 2009

 

 

- (Oracion)

* SET COHEM FRAMMA…

 

- BARACOHONIETIESORACA, en el nombre del Padre.

* SOTEM KELLENA…

 

- En el nombre del Cristo bienvenido hermanito.

* Del nombre en nombre… recepción de vuestro mundo al nuestro.

¿Qué amigos habréis de ser, más que hermanos en virtud?,

¿Conocéis la virtud del caminar de los vuestros?,

¿Cuáles pasos habrán de ser?,

¿Cuál de aquéllos habrá de ser en correcciones en virtud al pensamiento en hechos humanos?,

¿Quién habrá de por sí entonces hablar la verdad?,

¿Quién habrá entonces de por sí dilucidar entre aquella… y gozar así el logro en demasía de complacencia al espíritus?,

¿Qué comprendéis por la verdad?

Habrá de ser entonces el comportamiento único del espíritu vivo… el agua así y por fluir entonces entre montañas. Comprendéis así el nacimiento de la luz entre aquellas, por más sombras en virtudes de grandezas por la presencia de luz en pequeñas cantidades.

¿Por qué ha de ser así entonces como faroles en la oscuridad?

Sois vosotros enviados al mundo…, nacidos así entonces entre humanos.

Deberéis conocer la virtud de la enseñanza y el crecimiento. Gozaréis por la eternidad que no conocéis en el aún.

Aún esperanzas, palabras que no comprendéis. Aún al espíritu la enseñanza de la comprensión.

Aquellos que no han de comprender han de dudar en el paso que habrán de dar. Pasos y caminar, ¿No comprendéis el caminar?

Pequeños, de la virtud entonces vosotros no conocéis.

Hacéis de la esencia de la palabra, hacéis de la comprensión única razón. No comprendéis la razón. Diréis entonces así la enseñanza.

¿Qué enseñanza podréis entonces asimilar?, ¿De qué habláis pequeño hermano?, dice el alumno. ¿Quién habrá de ser el Maestro entonces?, ¿Conoceréis la verdad dilucidada en vuestro caminar acaso?

Cronologías…

Llamáis de entre muchos entonces vosotros, de entre muchos pequeños.

Cronologías al tiempo.

Conoceréis así entonces de la enseñanza la verdad.

Presencia,  presencia del espíritu en vosotros.

Haced de la virtud en el cuerpo la enseñanza. Virtudes en luz.

Sois vosotros en nacimiento, así por complacencia de nuestro Señor en palabras al hecho de vuestro mundo la existencia.

¿Qué mundos conocéis del vuestro aparte entonces?

Conoceréis de instrumentos vosotros, así las causas de vuestra existencia.

Veréis la verdad, veréis la comprensión, veréis lo que sois.

Conocer debéis los pasos que dais.

¿Comprendéis lo que dais entre vosotros?, ¿Mmm?. Aún no le comprendéis.

Comprenderéis el caminar, comprenderéis entre vosotros la verdad.

Pequeños, así entre libros la comprensión asimilaréis.

Asimilar… ¿Conocéis el asimilar?

La verdad del espíritu entonces gozáis.

Gozar de la virtud del Padre. Padres que han de ser.

Del Padre al Hijo la complacencia, la virtud del mandamiento en palabra.

Comprendéis la palabra entonces.

Vosotros, ¿Por qué entre hermanos no comprendéis la palabra?

Haréis la obra del Padre entonces en mandato, la causa de vuestro vivir.

¿Por qué hacéis la porfía en mayor instancia?, ¿Por qué oís y no comprendéis?

De aquellos que no han de comprender la causa del fin de vuestra existencia.

¿Por qué ha de ser entonces la porfía del humano el conocimiento en mayor cantidad?

Cantidad… ¿A qué llamáis de aquello?

No conocéis… Dudáis… Por causa exacta la existencia del conocimiento, si así le llamáis a aquel, pues no comprendéis aún por qué comprendéis.

¿Por qué extrañáis el hablar de vuestro mundo tan lentamente la enseñanza?

Si en un paso se os enseña os confundís hermanitos.

Hermanitos, razón de una y otra esfera en existencia, han de ser hermanadas.

La verdad de la existencia del espíritu ha de ser voluntad de nuestro Señor.

Asimilad entonces el conocimiento que comprendéis.

AHEM TABÉ ERÉ ENÍA CORAMABA…

Veréis la existencia de bastantes de los vuestros en confusión sobre vosotros de acusación.

¿Comprendéis del tiempo en finalidad la razón de vuestra existencia en las alturas?

Comprenderéis la verdad, pequeños.

Veréis el rostro de los vuestros en vuestra contra, como llamáis.

Así ha de ser al último tiempo.

Todo aquel que haya de conocer la suerte por manos humanas, dependa de aquella. Vosotros sois hijos de la verdad.

El Padre en voluntad a los hijos mantiene.

La esperanza del espíritu, energía que llamáis vosotros, ha de ser la voluntad del Padre plenamente.

Oraciones al cielo en petición que el Padre ha de oír plenamente.

Sentir del Padre al Hijo, del Hijo al Padre… Luz a Luz… No así oscuridad a oscuridad.

¿Qué verdad ha de ser asimilada de la luz a la oscuridad? Más que en confusión llamáis el caminar.

Pequeños, así dejad que cada uno haya de bogar en océanos de intranquilidades.

Vosotros entregáis satisfacción en el océano que el Padre os ha entregado.

Muchos han de hablar y no han de comprender.

¡Oh hermanitos que habláis en contra de los vuestros, palabras que han de ser guardadas para vuestros oídos, ineptos por cierto!

Inepto… Comprensión que no ha de ser parte de sí mismo.

Pequeños hermanitos, la verdad en palabra del Padre al Hijo así entonces entregada.

Eternidades entre vosotros han de ocurrir… cada vez en esencias.

El sentir de muchas brisas han de transcurrir entre vosotros.

¿Conocéis los días que no habréis de oír?

¿Asimiláis los días en los cuales oís?

Verdades consumadas de hechos informados…, no ha de ser la causa de vuestra doctrina, más que el espíritu informado en disciplina, al Padre despierto por siempre. Vuestro vivir en vida entregada así al Reino, no así en muerte de incomprensiones de entre muchos…

Penas y llantos, gritos y gemidos a la no comprensión.

Por qué así decís estar comprendidos si el llanto os aborda eternamente.

Así el Hijo de Dios liberado de aquello ha sido, y ha de informar al alma la verdadera senda a seguir.

Montañas de crecimientos al mundo, han de ser la entrega de entre muchos incomprendidos.

El agua que sacie la sed mantiene en el espíritu viva la comprensión.

¿Por qué ha de ser esta entonces causa de crítica por aquellos incomprendidos?

¡Oh causa justa que han de llamar a palabras de hiriente, de hiriente causa! ¿Conocéis la proveniencia de aquellas? Espíritus que no han de comprender jamás.

Pequeños… palabras que oís, debéis hacer de aquellas la comprensión, ya que oís la verdad y hacéis la obediencia de aquellas.

Observados sois se dijo eternamente, no sois vigilados, vosotros os delatáis diariamente.

¿Qué habrá entonces de observar el cielo en vosotros?, ¿Mmm?

Causas del camino verdadero.

No han de ser entonces vuestros pies lo que han de caminar, así se os dijo cierta vez.

Amigos de bien hemos de ser, por el bien de nuestro Señor así consumado en nuestra obra. Obra entre vosotros, vosotros en obra, la voluntad del Padre eternamente ha de ser.

Pequeños hermanos, ¿Comprobar queréis la verdad entonces así, por palpo sea vuestra causa?

Oíd plenamente la palabra que del cielo proviene, verdades que al espíritu alimentan.

¿No sois vosotros las dádivas al cielo acaso?

En voluntad de vuestro espíritu vuestro cuerpo os sigue.

Sois vosotros así entonces la causa de la salvación de muchos.

¿Comprendéis esto en vuestro mundo?

Muchos han de ser los que no han de comprender, muchos de aquellos en causas erróneas.

Dejad bogar aquellos navíos en  océanos muertos. Vosotros no debéis permanecer en aquellos, vivos debéis permanecer. ¿A quién podréis entonces entregar de la vida si vosotros no vivís?, ¿Mmm?  

La verdad del Reino del Padre no ha de ser elaborada por hombres.

El hombre que haya de comprender que la causa del hombre no ha de ser la causa normal, el alimento al espíritu, ha de ser salvo en las alturas del gozo del Padre.

Sea bendito el espíritu, sea bendito en función de nuestro Señor, nuestro gran Señor.

Se os dice a vuestro mundo, causas erróneas de proyectos humanos.

¿Qué más necesitáis de información como llamáis por el mandato de Nuestro Señor sobre vosotros?

Bien hacéis aquellos que la obra elaboráis.

¿Qué han de hacer aquellos?,

¿Qué han de hacer aquellos sentados en tronos esperando la atención de nuestro Rey?

¡Oh grandes coronas, que os asentáis en parietales!..., ¡Mmm, duros por cierto!

¿Conocéis la corona y el depósito que ha de hacer?, ¿Conocéis así entonces su tara en oro?, ¿Podréis aceptar responsabilidades de su peso?, ¿Por qué os mencionáis en realezas si no le sois? De realezas en única, en única evidencia han de ser nuestros mandatos de boca de nuestro Señor.

Pequeños hermanitos, haréis la obra que se os dijo, mas por cierto en notas del cielo permanece la función de cada mano vuestra hasta en el hoy llamado de vuestro tiempo.

Obras de manos, obras de humanos…, tiempos en finalidad.

Hermanos, vivid del tiempo que el Padre os de. De los vuestros así entonces podréis vivir en voluntad de vuestra obra.

No habrá tierra que entregue el fruto a reyes en tronos, mas sí a aquellos que observen al único Rey.

Grandezas de simplezas…, torpes pensamientos…

Del poder de la palabra de nuestro Señor nace todo espíritu entre vosotros.

El elegido… Haréis entre vosotros como obra y así ha de ser.

Pensad lo correcto y haréis la obra en corrección.

Haréis lo correcto eternamente. En el Reino se obra así.

Del tiempo al tiempo en el hoy a vosotros.

Pequeños, hermosos pequeños, oís las palabras de la comprensión, hidalguías de aquel Señor de espada en asas…, erguido así por la batalla observando al cielo en luminosidad. Batallas al cielo erguidas por el cielo en causa, habrán de ser causas de envidias por muchas. Los tiempos han de así arrimarse a la verdad de vuestro tiempo.

 

- ¿Puedo preguntar hermano?

- ¿Hermanito…?

* Hermanita…

 

- ¿Qué es COREB?

* ASHEM BULIÉ

 

- No entiendo…

* Yo sí entiendo…

 

- ¿Me dejas entender a mi también?

* Ha de ser el mediado de los días del tiempo…

 

- Hermano, otra pregunta… Queremos saber cómo, desde qué mes comenzar a contar los días de nuestro calendario.

* ¿Cuántos sois vos?

 

- Me refería a todos nosotros, queremos saber todos desde qué día…

* Por vuestra pregunta…

 

- Quiero saber desde qué día comenzamos a contar los días comenzamos a contar los días de nuestro calendario.

* Os he respondido ya…

 

- ¿Los de COREB?

* Pequeña… qué bien preguntáis para responderos.

 

- Gracias hermano.

* De gratitudes no ha de componerse mi palabra, pequeñita.

Os diré, palabras de las vuestras en comprensión…

¿Conocéis la altura de mi Señor?

 

- No.

* Similar a la vuestra…

 

¿Conocéis la mirada de nuestro Señor?

- No.

* Similar a la vuestra a de ser…

 

¿Conocéis sus manos acaso?

 

- Me gustaría conocerlas.

* No las recordáis en plenitud… y han de ser sus pasos como los vuestros.

 

- No lo sé.

* En razón de la verdad comprenderéis que vuestra semejanza es muy similar, mas vosotros aún no recordáis.

 

- ¿Cómo podemos recordar hermano?

* El recuerdo esencial de vuestro espíritu no ha de ser en el mundo en el que vivís. Si así le recuperaseis del tiempo en el que vivís, a mi lado permaneceríais en el tiempo que conoceréis.

 

- Mmm…

* Os hablo de un tiempo muy cercano al vuestro.

Ni atrás, ni a delante como pensáis.

Un tiempo similar en el vuestro en el que vuestro mundo vive también en el nuestro.

 

- ¡Nunca en un mismo tiempo!

* ¡Mmm…!

¿En dónde como lugar pensáis que he de permanecer hablando a vuestro oído?

¡Mmm…!

 

- ¿En dos tiempos a la vez?

* ¿En dónde os he preguntado con vuestras palabras…, lentas por cierto?

 

- Aquí…

* Aquí… ¿Dónde ha de ser?

 

- En esta irrealidad…

* ¿Dónde estáis entonces, realmente?

 

- Con el Padre…

* Bien decís…

¿Por qué no recordáis su mirada entonces, ni sus manos, ni su caminar? Comprenderéis lo que os he dicho, ya comprenderéis, pues en palabras os he hablado, de manos os he tocado… ¿Comprendéis lo que os digo?

 

- Sí hermano.

* El Padre en nosotros, os habla a vosotros.

La similitud solamente una estadía del tiempo ha de ser. La igualdad no ha de ser el tiempo vuestro. Nada ha de permanecer en la igualdad. Todo así punto en igualdad permanece en muchos caminos a la vez, como el sol entre vosotros, ha de entregar la luz y no comprendéis hacia dónde se dirige, de dónde nace, cómo ha de terminar, cómo ha de nacer. ¿Ha de terminar la luz del sol, acaso?

Preguntaros, de cuál sol os hablo.

 

- Pensaba en el nuestro.

* No ha de ser vuestro.

 

- No, lo sé.

* ZEOSÁFALIS, ¿Qué pensáis?

Pensad y hablad lo que pensáis…

 

- No me acuerdo lo que estaba pensando.

* Vuestra respuesta buscaréis.

Os hablaré nuevamente.

 

- Gracias a nuestro Señor.

* Se os ha falseado entre muchas doctrinas la verdad.

Palabras erradas…

Vosotros comprendéis la verdad, mas no le lográis observar en el aún.

La verdad permanece entre vosotros como el vaivén de la espiga entre muchos árboles. Os rodea…, os toca, os persigue constantemente.

¡Mmm…! Ya comprenderéis pequeñita de la verdad que os hablo pues ya le tenéis entre vosotros.

Muchos caminos han de sacar a los que han elegido el verdadero de su senda, y han de mostrar verdades no consumadas a aquellos que han observado parte de la verdad.

Llantos y dolor a corazones que han disfrutado alegrías y placer en nuestro Señor. Lamentar no debéis de aquellos…, proseguid con vuestro caminar, pequeños; proseguid con vuestro caminar.

Se os hablará nuevamente. Atentos debéis permanecer en el mañana.

 

- Gracias a nuestro Padre.

- En el nombre del Cristo, gracias hermanito.

* GINEAH YATEM