Mi PADRE UN TESTIMONIO

19.11.2013 22:09

 

Mi  PADRE  UN  TESTIMONIO

               Este capítulo lo dedicaré muy especialmente a un ser amado, mi padre, el cual a pesar de que no pudo participar directamente en la totalidad de estas conversaciones con los ángeles, a decir verdad, pudo participar en solo un contacto, el primero. En los siguientes contactos participaría también pero de una forma distinta, pues en parte fue protagonista de parte importante en estos contactos. Es, por esto que quiero destacar aquella única pregunta que mi padre hiciera al ángel:

 

Papá:   ¿Que son los vimanas?

 

Ángel: Hijito… harás un viaje pronto… conocerás grandes cosas… – le anuncia en tono paternal.

 

               Para nosotros es claro que el ángel nos está señalando sobre algo en aquella respuesta dada al papá, le avisa sobre un hecho que días mas tarde ocurriría a nuestro padre. Pues así es, lo predicho por el ángel  se comenzó a cumplir días después de este contacto mi padre se contagió de un resfrío y cayo en cama, su estado a medida que pasaban los días empeoraba por lo que debió ser internado en un hospital; el diagnóstico fue neumonía, pero lo que hacia más grave la situación era la enfermedad que mi padre padecía desde hacía muchos años, la diabetes, enfermedad que a hasta ése tiempo ya había causado bastantes daños en su débil organismo, padeciendo una serie de dolencias derivadas de esta cruel enfermedad.

               Durante los días en que mi padre estuvo hospitalizado, seguimos con los contactos y conversaciones con los ángeles, mas aun con la preocupación por su estado de gravedad. Siguiendo las palabras de nuestro amigo Claudio también, el cual conciente nos aconsejaba que  habláramos al oído a mi padre, pues éste se hallaba en un estado parecido al coma, estaba como en un profundo sueño y lo mantenían con oxigeno. Siempre le hablábamos pues los ángeles nos decían que él nos oía, que él estaba ahí y que sabía que nosotros estábamos junto a él. Esta experiencia fue algo muy fuerte para todos nosotros, como creo que lo sería para cualquier ser humano,  pero los ángeles nos enseñaron cosas tan importantes sobre la vida, la existencia y que la muerte es solo un paso a un nuevo nacimiento, a un retorno a la eternidad a donde realmente pertenecemos; “Vuestro padre ya tiene preparada su morada” nos decían. Además, nos enseñaron a ser más fuertes, a comprender y practicar con verdadera fe en Dios y en Cristo y dejarnos fluir en las manos de Aquel, pero sabiendo que debemos poner de nuestra parte lo que en nosotros esté, a esto se refiere el:  “Ayúdate que YO te ayudaré”  pues no podemos esperar sentados y con una fe débil más encima a que todo  nos caiga de los cielos y se nos entregue en bandeja de plata, Nuestro Padre sabe todo lo que necesitamos antes de que lo pensemos incluso, ÉL sabe todo lo que está en nuestro corazón y nuestra mente, solo debemos abrir nuestro corazón y orar con fe y no solo en la angustia o necesidad también en nuestro gozo, a diario debiéramos  agradecer por todo lo que recibimos sea bueno o no, pues de todo sacaremos una enseñanza para nuestra evolución espiritual, pues este es el propósito de las existencias, de las tantas proyecciones que hace nuestro espíritu en la carne, edificarnos y crecer en AMOR.  “¡NO FLAQUEÉIS!” Nos decían los ángeles  con respecto a la situación de mi padre y también con respecto de nuestras propias vidas. Prueba de todo esto es el hecho de que en todos los contactos que siguieron, el tema de la situación de mi padre se tocaba pero muy poco, pues todo se reducía a la FE, orar con fe, pero no esa oración de labios ni de vanas repeticiones, sino más bien de corazón en sentimientos, ya fuera esta oración personal o en grupo, pero sentir de corazón sin una pizca de duda la respuesta positiva en aquella conexión con nuestro Dios, con nuestro Padre, pues todo lo que pidiéremos a ÉL en el nombre de Cristo se nos concedería.

 

 

Contacto: Nuestro hogar

Asistentes:  Familiares y amigos.

Fecha: 11 – 12 - 2000

 

Ángel: Comienza hablando en corania.

    

Álvaro: ¿Qué está diciendo? – pregunta respetuosamente al ángel.

 

Ángel: Siguen hablando en corania son varios los que están.

 

Álvaro:  ¿Podemos hablar contigo?

 

Ángel: Alimenta vuestra fe… eres vos el que habla hijo…

 

Álvaro: Víctor recién pudo oír… - no alcanza a terminar, pues interviene el ángel.

Ángel: (corania) No podréis detener La Palabra de Dios… todas las cosas pasarán… pero su Palabra no pasará… - continúa hablando en corania – “Sohonia… Abacuc… Nahum”… (Sohonia;  significa Corazón puro)

 

Gonzalo: ¿Hay alguien…? - no alcanza a terminar, pues el ángel lo interrumpe

 

Ángel: Corazón no dudéis… – dirigiéndose a él.

 

Álvaro:  ¡Que tu corazón no dude…no flaquee tu fe! – le aclara.

 

 Gonzalo: ¿Nos estás diciendo a todos? – con dudas.

 

Ángel:( no se oye) vuestro…(?) - continúa diciendo –  Habéis oído… pero Su  Palabra no pasará… así pues sed vosotros con vuestro espíritu… – luego pregunta -    ¿Podéis devanar todos los enjambres de vuestro espíritu?

 

Álvaro:  Tenemos la fe en eso… - dice convencido

 

Ángel: ¿Podéis clarificar el camino?,  ¿Tenéis fe?

 

Álvaro: ¡Sí!

 

Ángel: “¡Debéis producir más fe!”  

 

Andrea: ¿Cómo?

 

Ángel: Lo veis…podéis preguntar…ya has dado un paso… – se expresa con tono paternal.

 

Álvaro:  ¡Mmmh! – entendiendo.

 

Gonzalo:  Usted dijo… recién dijo que alguien quería detener la Palabra de Dios… - dice algo preocupado.

 

Ángel: Hijo… - es interrumpido.

                

Gonzalo: ¿A qué se refería con eso?

 

Ángel: Hijo… no existirá nadie jamás que pueda detener La Palabra… habrán muchos que la negarán… pero no la detendrán… - termina diciendo algo en corania.

 

Álvaro:  ¿Por qué hablas en ese idioma?

 

Ángel: ¿Por qué habláis vos en ese idioma?

 

Álvaro:  Digamos que… sabemos que te estamos escuchando, pero no entendemos lo que estás hablando… - explica.

 

Ángel: ¿Entonces no sabéis lo que escucháis?

  

Álvaro:  No, porque de hecho no estás hablando… - no alcanza a completar lo que quiere decir, pues interviene el ángel.

 

Ángel:  Y vos… ¿Entendéis lo que habláis?

 

Álvaro:  ¡Sí! – dice algo desconcertado.

 

Ángel: Hijo… podréis ver muchas cosas cuando estéis acá… – le dice en tono paternal.

 

Andrea: ¿Y cómo podemos llegar allá?

 

Álvaro:  ¿Víctor estuvo con ustedes recién… - interrumpe

 

Ángel: Llegar… - reflexionando sobre la pregunta de Andrea -  ¿A dónde hija?

 

Andrea:  ¡Al Imperio! – dice con decisión.

 

Álvaro: ¡Al Imperio del Señor! – corrige.

 

Ángel: Hijita… hijita… los cimientes de este gran templo…nacen en el corazón de cada uno de ustedes… no debéis venir… de aquí fuisteis…  ¿Entendéis estas cosas?

 

Álvaro:  Tú eres esencia de ellos… - explica a Andrea.

 

 

Ángel: Hijita… cada ser… alimentando la esencia vuestra… crece sin ayuda… se alimenta cada día y subsiste en vuestro mundo… ¿Qué instinto os lleva a estas cosas? Es la vida… porque sin tener conciencia… están los pasos más ciertos que ustedes que sí la tienen…  Debéis ser como niños para entrar al Reino de Dios… debéis limpiar vuestras impurezas, engaños, vanidades y vanaglorias… debéis ser Santos de corazón para oírlo a ÉL…

 

Andrea:  ¿Qué más nos puede decir hoy?

 

Ángel: ¿Hoy? – dice sorprendido y luego aclara – ¡No existe el hoy!

 

Andrea: ¡En este momento! –  corrigiéndose.

 

Ángel: ¡Este momento! – repite reflexionando sobre lo que ha oído –  Hija… hijita, no designéis vuestro tiempo para nosotros pues, sabemos lo que ocurrirá… sabemos lo que ocurrió… debéis dirigiros a ÉL con vuestro corazón hijita…

 

Andrea:  ¿Escuchaban que los llamábamos? – se refiriere a que antes de producirse este nuevo contacto estábamos en el patio de la casa conversando sobre los ángeles y al parecer más de alguno mentalmente los llamó.

 

Ángel: Hija… una vez os dije… a pesar de nuestra ausencia acá que, cada vez que mencionéis frecuencias para nuestro Reino estaremos con vosotros… – nos recuerda –   No Flaqueéis ante estas cosas…

 

Álvaro:  Mi papá… está en estos momentos en el hospital… - no alcanza a terminar, pues el ángel lo interrumpe.

 

Ángel: Hijo… hijo… tu padre no está solo… –  asegura animándolo. 

 

Álvaro: ¡Lo sabemos!

 

Ángel: Entonces… no dudéis con vuestras preguntas… – le censura con delicadeza.

 

Álvaro:  Me refería más a su enfermedad…- insiste no entendiendo completamente lo que el ángel dice. 

 

Ángel:  Estás dudando hijo…- habla muy paternalmente.

Álvaro:  ¿Con eso? – en tono de clara sorpresa.

 

Ángel: Hijo… no te imaginas lo poderosas que son estas cosas…                – manifiesta enfáticamente – Os dais cuenta que vosotros podéis crear vida…

 

Álvaro:  ¿Tanto así? – se muestra sorprendido.

 

Ángel:  ¿Acaso no tenéis una hija?

 

Álvaro:  ¡Sí… la tengo! – afirma comprendiendo.

 

Ángel: O… ¿Creéis que ha salido de la nada?, ¿Debemos ser tan explícitos con vosotros?

 

Andrea: ¡Sí! – dice con un leve gesto como de disculpa.    

 

Gonzalo:  Nosotros hicimos… - reordena su pregunta - ¿Hacemos bien de la manera en que intentamos ayudar a mi papá?

 

Ángel: ¿Cuántas veces os repetiré? Pero responderé nuevamente… - con mucha paciencia responde – …La Fe mueve montañas hijos… ¿De qué porte es la montaña que queréis mover?, no sea que solo queráis mover un monte… ¡MUEVE TODAS LAS MONTAÑAS! …No debilitéis vuestra fe… el canal para dirigir vuestra fe, también debe estar abierto… Vuestro padre sabe que estamos con él…

 

Álvaro: ¿A qué se debe… - no alcanza a completar su pregunta

 

Ángel:  “Entenderéis estas cosas…”

 

Álvaro:  Yo, ayudé a una señora… y sentí un calor muy diferente al del medio ambiente de nuestro planeta… ¿A qué se debe eso? O, ¿Qué significa ese calor?

 

Ángel: ¿Calor?

 

Álvaro:   Sí… un calor intenso… - explica.

 

Ángel: ¿Calor?  Podéis decirme… ¿Qué sentís con tu calor? -Analiza

 

Álvaro:  Empiezo a sudar… eehh… - no termina de explicar, pues el ángel lo interrumpe.

 

Ángel: Hijos… os digo… - en tono de advertencia, pero con suavidad - …no sea que habléis por vuestra voluntad… dejad que el Espíritu hable por vosotros… os daréis cuenta de cómo fluís las palabras… es el Espíritu Santo que habla por vosotros… ¡Invocaos a Dios ante estas cosas! – aclara enfáticamente.

 

Gonzalo: Tuve un sueño el domingo… - no alcanza a terminar, pues es interrumpido por el ángel.

 

Ángel: Hijo… hijito… guardad vuestro tesoro… - con ternura -  dejad que crezca… Os digo a cada uno, que no redundéis vuestras preguntas… preocupaos de lo esencial… DIOS NO ES DIOS DE MUERTOS… ES DIOS DE VIVOS…

 

Gonzalo: Estas cosas… ¿Son un regalo?

 

Ángel: Hijo… recibid la bondad de Dios como os más pareciere… ¿Entendéis?  La bondad de nuestro Señor les alimenta vuestra esencia… es esencial… éste es un regalo…

 

Paola:  ¿Podemos hablar de estas cosas?

 

Ángel: ¿Vos queréis inculcar saber… por qué dudáis?  Hija, dirigid vuestra mirada al cielo… ¡Entended estas cosas!, podréis, ver más allá si os lo proponéis…–a continuación se dirige al resto de los presentes –  A todos os digo… y repetiré siempre para vosotros… NO OS DURMÁIS EN EL CAMINO, NI SIQUIERA PESTAÑEÉIS EN ÉL… EL DIA ESTÁ CERCA… NO SEA QUE FALLEZCÁIS EN ÉL…- anuncia y advierte.

 

Andrea:  Nos puede repetir… ¿Cuándo es que vamos a ver siete?

 

Ángel: ¡Vos no habéis escuchado estas cosas!

 

Andrea: ¡No! – reconoce.

 

Ángel: Más las sabéis… ¿Es acaso así como se da La Palabra del Hijo del hombre? – nos llama paternalmente la atención - …Os diré que… veréis siete… doce en veinte… para grandes conocimientos de vosotros…

 

Álvaro:  Esto solo lo verán… ¿Aquellos que crean y tengan fe?

 

Ángel: Dios entregará el mensaje a cada cual que entregue su vibración… mantened abiertas las puertas… no sea que ÉL golpee y no se abran…         – advierte y luego menciona palabras registradas en la Biblia -  COMO LADRÓN EN LA NOCHE… No sea que os pille durmiendo… no fallezcáis hijos manteneos firmes…

 

Gonzalo:  Nosotros queremos…

 

Ángel: Se lo que queréis hacer…Alimentaos… finalizad estas cosas… debéis escudriñar las escrituras… pero recordad que… la mucha letra entorpece el entendimiento… comed la miel de a poco…

 

Gonzalo:  ¿Cuál es la manera más indicada para leer las Santas Escrituras?

 

Ángel: Hijo… disponéis de excelente visión… solo debéis abrir el libro…

 

Andrea: Y… ¿Si uno no entiende?

 

Ángel: Debéis cerrarlo entonces… os preparáis para abrirlo, ¡Hacedlo!

 

Gonzalo: ¿Es correcto pedirle a Dios… a nuestro Dios?… - es interrumpido

 

Ángel: Todo lo que pidáis a Dios es correcto…– interviene.

 

Gonzalo: Pero… ¿Es correcto pedirle a ÉL, que nos ayude a entender Su Palabra?

 

Ángel: Hijo… todo lo que pidáis a Dios es correcto… Él es el que  ve la intención en el corazón de cada uno… no dejando a las mujeres… todos son hijos de ÉL…

 

Andrea: ¿Qué pasó con Víctor recién? – refiriéndose a que a este le comenzó a ocurrir algo muy parecido a lo de Claudio.

 

Ángel: Víctor… hijito Víctor… - con ternura –  recibiréis por vuestra entrega… recibiréis aquello que buscáis… porque vuestra puerta se mantiene abierta… encontraréis porque estáis buscando… así como vosotros debéis buscar las cosas del Reino…

 

Andrea: ¿Quién es Samael  Aum Weor?

 

Ángel: ¡Debéis tener autoridad para estas cosas! – llamando su atención.

 

Andrea: No entiendo… - dice, algo confundida con aquella respuesta.

  

Ángel: Hija… nos, preguntasteis cosas simples y no entendisteis… refiriéndose a que si sus anteriores preguntas eran simples y no comprendía mucho, que más entendería si le daban una respuesta al respecto de este tema.

 

Andrea: Te pregunto porque, hace tiempo atrás tuve un poco de conocimiento pero, no estoy segura si es cierto o no… - refiriéndose a diversos libros y creencias a las que tuvo acceso.

 

Ángel: Habláis con Irenko… hijita, que el conocimiento sea parte de vuestra sabiduría… ¿Podréis ordenar estas cosas?

 

Álvaro: ¿Está bien?  

 

Ángel: Todo estará bien…  

 

Álvaro: ¡No…me refiero a… - nuevamente es interrumpido

 

Ángel: Sabéis…ya habéis entendido… – dice leyendo su pensamiento.

 

Álvaro: ¡Ah,  ya!, ¡Ah, ya! – comprendiendo.

 

Ángel: ¡Ah, ya!, ¡Ah, ya! – imita graciosamente haciéndonos soltar risas a todos.

 

Álvaro: ¡Que entiendo! – aclara.

 

Andrea: ¿Quién está hablando con nosotros?

 

Ángel: “¡Yo!” – dice con ánimo de divertirnos.

Andrea: ¿Quién es yo? – sigue el juego.

 

Ángel: Eres vos… – responde simpáticamente.

 

Andrea: ¿Cuál es tu nombre? – corrige y ordena su pregunta.

 

Ángel: “ Irenko…”

 

Gonzalo: ¿Por qué… - es interrumpido por el ángel

 

Ángel: ¿Por qué dudas? – leyendo su pensamiento.

 

Gonzalo: ¡No… no dudo!  Quiero saber… ¿Por qué… - nuevamente lo interrumpe el ángel

 

Ángel: ¿Quieres saber por qué dudas? – sigue leyendo sus pensamientos.

 

Gonzalo: No, tampoco… - dice algo incómodo, pero continúa con su pregunta - ¿Por qué la gente anda buscando dinero por esto?, ¿Es dinero lo que buscan? – refiriéndose a todos las evidencias sobre casos como el de Claudio que son llevados a la televisión y de los cuales se saca provecho económico por parte de estos mismos medios.

 

Ángel: ¿Prensa?, ¿Dinero? – dice mostrando sorpresa – Agrandáis vuestros pensamientos…

 

Gonzalo: ¿Es solamente eso lo que buscan? – insistiendo.

 

Ángel: ¿Qué más veis en aquella intención?

 

Gonzalo:  No…  yo no veo ninguna otra intención… - responde convencido.

 

Ángel: Entonces ya tenéis tu respuesta…

 

Gonzalo:  Pero… de algo irá a servirle a la gente en todo el mundo que cree en Dios…

 

Ángel: Cada hijo recibirá el mensaje… análisis propio tenéis… mirad al cielo… no dejéis engañar vuestro corazón…

Andrea: ¿Podremos ver la grabación de lo que le pasó a Claudio?

 

Ángel: ¿Grabación?, ¿Completa? – claramente notamos que no pueden o no quieren hablar de aquello, pero algo nos explican y con mucha paciencia – Hijos no os preocupéis por simplezas… aún estáis a mi lado… - a continuación se refiere a aquella grabación – Ivio ha enfrentado grandes pensamientos allá… como siempre lo ha hecho… ¿Os dais cuenta que las muchas palabras entorpecen el entendimiento? Pero, con gran autoridad al consultar… por no autorizarse no fueron respondidas… complicados sus pensamientos hoy… consultando con grandes de ustedes… conflictos en sus pensamientos… – se refiere a las personas con las que el ángel Ivio habló en aquella oportunidad en un canal de TV.

 

Gonzalo: ¿Se refiere a la gente que habló con Claudio en Santiago?, ¿Chile? – pregunta aclarando el lugar creyendo que el ángel no ha de saber.

 

Ángel: “¿Chile?” – repite con sorpresa.

 

Álvaro: ¡Chilito! – responde y sonríe refiriéndose a su país con cariño.

 

Ángel: ¡Chilito! –  imitando su tono, luego cambia a un claro tono de lamento – Las fronteras las hace el hombre hijos… jamás os dimos linaje entre tierras… poder busca el hombre… que pena en nuestros corazones al escuchar estas cosas…

 

Gonzalo: ¿A qué se debe el hoyo en la capa de ozono? – continuando con el tema de nuestro planeta, con el cual el ángel desvía nuestra atención del tema que no desea tratar.

 

Ángel: “¿Hoyo?” – dice sorprendido por el término utilizado.

 

Gonzalo: ¡De nuestro planeta! – explica creyendo que el ángel no entendió.  

 

Ángel: Las aguas dulces desaparecerán si no cuidáis… la banda de protección muere cada día… os dije una vez que no veríais estas cosas… no os preocupéis por esto…

 

Álvaro: Es que uno lo ve y siente impotencia ante esto… - dice lamentándose.

 

Ángel: Flaqueáis hijo… – le habla en tono paternalmente.

Gonzalo: ¿Hay alguna manera de reponer eso? – dice con inocencia.

 

Ángel: Hijito… - le habla con mucha ternura - …nuestro Señor hizo tu mundo…y preguntáis…

 

Gonzalo:  Pero…  es que el hombre sigue dañando… - se queja.

 

Ángel: Dejad que el hombre, destruya al hombre… vosotros estáis acá… pero no sois de acá… ¿Olvidáis las cosas que escucháis?

 

Gonzalo: ¡No!

 

Andrea:  ¿Con qué fin estamos acá… en el planeta?

 

Ángel: Hija…vosotros no tenéis fin…

 

Andrea: Pero… por algo tenemos que estar acá… es decir… ¿Qué misión… - es interrumpida por el ángel

 

Ángel: Es tu principio… - la corrige –  jamás deis fin a vuestra naturaleza… tenéis razón de estar acá… pero no es…(?)

 

Andrea: ¿Qué misión tenemos acá?

 

Ángel: Hija… debéis “Amar al Prójimo” como a vos misma… es el mayor mandamiento…¿No es verdad hijo? – dirigiéndose a uno de los presentes.

 

Álvaro: ¡Sí!

 

Andrea:  Pero… ¿Cómo es eso entonces de que tenemos siete vidas?, por lo que, he escuchado… - refiriéndose a algo que nos oyó decir, pero no entendió.

 

Ángel: Debéis nacer siete veces… – explica refiriéndose en un sentido espiritual, lo que le responde Jesús a Nicodemo en el evangelio de Juan,    3:1 al 15.

 

Andrea: ¿Por qué volvemos a nacer? – sigue sin comprender lo que el ángel trata de explicar y aún lo ve en un sentido carnal, pero el ángel decide hablar de lo mismo, lo que ella está entendiendo.

 

Ángel: No hay siete vidas… podéis vivir tantas veces como queráis…         - ahora se refiere a los nacimientos en la carne o reencarnaciones llamada por algunas religiones, pero como ellos dicen proyecciones en la materia o la carne.

 

Andrea: ¿Por qué esperar evolucionar aquí en la Tierra y no donde están ustedes?, se supone que, el espíritu antes de volver a nacer es puro… - dice tratando de entender.

 

Ángel: Vos decidisteis volver… no me preguntéis eso…

 

Andrea: ¿Tú no sabes por qué?

 

Ángel: Vos lo sabéis… – refiriéndose a que cada espíritu decide venir a mejorar ciertos aspectos por medio de las pruebas y experiencias en la carne o bien a cumplir alguna especial misión en escuelas como la Tierra  u otros mundos, pero eso lo sabe nuestro propio espíritu. Ellos lo pueden conocer pero no sería correcto soplarnos desde fuera de la clase.

 

Andrea: ¡No lo sé!

 

Ángel:  ¿No lo recordáis? – en esta pregunta el ángel a la vez le da luz, pues alguna vez nos enseñaron que en cada pregunta está la esencia de la respuesta; en este caso sutilmente le da a entender que podemos recordar a qué vinimos, pero debemos trabajar en ello, y esto ocurre en las visiones y también con los llamados “Dejavú” o ya visto. 

 

Andrea: ¡No!

 

Ángel: Hija… para volver acá – refiriéndose al lugar donde ellos están debéis iros… -habla  de la carne -  …cuando estéis a mi lado os responderé…

 

Andrea: ¡Sí!

  

Ángel: Jamás prometáis o juréis en vano…

 

Andrea: ¿Qué? – algo confundida nos observa buscando una respuesta, pero nadie dice nada.

 

Ángel: Acabas de mencionar un juramento…

 

Andrea: ¿Yo? – sigue confundida.

 

Ángel: ¡Que tu sí, sea sí…que tu no, sea no!…

Andrea:  No sabía que, “Sí”, era un juramento…

 

Ángel: Hija… que tu sí, sea sí y que tu no, sea no…

 

Andrea: ¿Me puedes responder quién es mi ángel?

 

Ángel:  Hija… muchos ángeles hay…

 

Andrea:  ¿Cómo se llama?

 

Ángel: ¿Deberíais saber estas cosas? Dudáis de estas tan simples cosas… os daré el nombre… - habla algunas palabras en Corania y luego dice -…xxxxxxx…

 

Andrea: ¡Gracias!

 

Ángel: No olvidéis esto… más no dirijáis vuestras palabras a él… hay Uno más grande que él… - luego nos advierte –  Todos vosotros sois vigilados y cuidados…

 

Paola: ¿Qué función cumplió xxxxxx en relación a Claudio?…

 

Ángel: Palabras de hombre escucháis… vos tenéis albedrío… no me hagáis parte de él… debéis funcionar así… nosotros estamos con vosotros… ¿Entendéis?,  os guiaremos y os cuidaremos… siempre estamos con vosotros, más cerca de lo que pensáis… - a continuación enumera nuestras preguntas orales y mentales – …Doce, trece, catorce, una, veintiuna, preguntas…

 

Andrea: ¿Qué se escondió de las Escrituras?

 

 

 

 

Ángel: Os responderé… vanagloria existe en hombre por existencia en este mundo… debéis aprender estas cosas por fe propia… alimentad el espíritu… ¿Entendéis por qué no queréis saber más?  Vuestra Genética gran Herencia tiene… ¡NO MODIFIQUÉIS  LAS  PALABRAS  DEL  ESCRITO¡ - refiriéndose a la advertencia hecha en la Biblia, en las revelaciones - ¡ AY  DE  AQUEL  QUE  HICIERE  AQUELLO  DE  QUITAR  O  AÑADIR  MÁS  A  LAS  ESCRITURAS!

 

Andrea:  Pero… eso ya pasó!

 

Gonzalo:  La religión aquí en la Tierra… ¿Ha hecho eso?, ¿Es un pecado?   

 

Ángel: Hijo… muchos han perdido por causa de esto…

 

Andrea: ¿Cómo saber lo que quitó la iglesia de las Santas Escrituras?

 

Ángel: Os será anunciado por ese imperio… y despreciado de la boca de nuestro Señor es… os daréis cuenta de lo que os digo… debéis descansar ahora… queríais estudiar, ahora tenéis bastante…

 

Gonzalo: Los delfines aquí en la Tierra… ¿Tienen algún contacto o motivo importante?

 

Ángel: Hijo… os dije que teníais suficiente por hoy… - se dirige a él en tono paternal y luego responde a su consulta – …Toda criatura alaba al Señor… aún así las piedras y lo inerte alabarán su nombre algún día…       – se expresa con reverencia.

 

Gonzalo:  Pero… es que es un pez muy inteligente… - insiste.

 

Ángel: Vos lo sois más y admiráis la inteligencia de ellos…

 

Gonzalo: Es que son distintos a los demás animales… -insiste

 

Ángel: Vos sois distinto… - ahora se dirige a todos – Hijos deteneos aquí y comprended estas cosas… debéis aprender estas cosas… ¡Bendiciones de nuestro Señor Jesús…

 

Todos al unísono: ¡Amén!

 

                                               Fin  Contacto